
Da pesar

Ataques terroristas en Cauca exponen la crisis de seguridad. Un carro bomba y cilindros explosivos evidencian la inacción gubernamental, dejando a la fuerza pública desprotegida ante la violencia.
El Estado debe responder los ataques sistemáticos de los bandidos, pero este gobierno no quiere hacerlo. Los dos dos atentados en el departamento del Cauca dejan ver de nuevo que este país sigue al garete. El primero sucedió en Timba, municipio de Buenos Aires, Cauca, donde se registró un ataque con carro bomba, dejando un uniformado muerto. El segundo atentado ocurrió en el corregimiento de El Carmelo, Cajibío (Cauca), donde explotaron cilindros bomba en un vehículo cerca a la estación de Policía. Aunque en este ataque no hubo víctimas, se reportaron múltiples daños materiales en bienes civiles. La situación en el sur del país no mejora, pese a que el nuevo gobierno dijo que la realidad comenzaría a cambiar con la implementación de la llamada Paz Total y de los cacareados cese al fuego. Sin embargo, tal parece que los únicos que están en cese al fuego son los soldados y policías del país, que ven como son agredidos sin tener forma de defenderse, porque a este Gobierno parece importarle más la vida de los insurgentes que la de sus propias tropas. De nuevo vemos a una Fuerza Pública completamente desprotegida, porque las mismas decisiones del Estado han llevado a que ya no tengan dientes para defenderse de los atentados por parte de los que quieren seguir desangrando al país y que esperan ser reconocidos. Presidente Gustavo Petro su compromiso es con los colombianos de bien, no con los delincuentes, a esos hay que perseguirlos.