
Cuerpos celestes

El escritor monteriano Javier Galeano Pájaro presenta su novela "Cuerpos Celestes" en España, inspirada en un eclipse solar de 1998. La obra retrata la vida en Montería y el valor de perseguir sueños.
Por Arianna Córdoba Díaz En febrero de 1998 un eclipse de sol oscureció totalmente durante algunos minutos el pleno día en Montería y otros rincones de Córdoba, Colombia y Suramérica. Este fenómeno astrológico escaso y esquivo en las condiciones en las que se presentó, inspiró de alguna manera "Cuerpos Celestes" novela del escritor monteriano Javier Galeano Pájaro, que en estos momentos se encuentra en España para dar a conocer en la "madre patria" esta obra, su segunda novela, fruto de un perseverante ejercicio literario. Sin pretender ser crítica literaria -ni más faltaba- hay varias reflexiones en torno a "Cuerpos celestes" para compartir. Primero: se siente bien, pero muy bien, el saber que un escritor de Montería -aunque radicado en Bogotá- tenga la posibilidad de presentar su trabajo literario en otro continente. Produce orgullo que el talento de un coterráneo se proyecte en lejanas latitudes. Ojalá esto fuera nuestro común denominador. Segundo: si bien la novela se apoya de alguna manera en el eclipse que oscureció a Montería en pleno día, hace más de 20 años, no es un tratado astronómico ni nada que se le parezca, más bien narra las cotidianas vivencias de un grupo de vecinos del céntrico barrio "Chuchurubí" a finales de los 90 y sin caer en el costumbrismo, retrata historias que las personas de 40 años en adelante, fácilmente identificamos en cada capítulo. Dice un colega tras escuchar la presentación de "Cuerpos celestes" la semana anterior que: "Javier nos presenta a una nueva Montería, muy distinta a la que nos tienen acostumbrados nuestros escritores" y el lector se percatará de ello. Produce deleite que las letras de Galeano Pájaro van sumergiendo al lector en una etapa significativa en la que la capital cordobesa se preparaba para un nuevo siglo, pero adoptaba comportamientos inverosímiles hoy. Eso sí, alerta de spoiler: es posible que cuando terminen de leerlo les invada una nostalgia por aquello que fue, por aquello que se vivió y no nos dimos cuenta… Tercero: en una conversación informal con el escritor, previo a la lectura de su novela, nos enseña una vez más, que nada produce más satisfacción que trabajar en lo que se ama, por luchar por lo que se ha soñado. Él estudió Comunicación Social en Unisinú, Montería, porque consideró que este era un buen camino para convertirse en escritor; al concluir su carrera transitó con buenos resultados por el periodismo, la comunicación organizacional y como que tenía su vida resuelta, pero no, algo en su interior le decía que estaba en deuda con el Javier adolescente que ingresó a la Universidad y dejó su zona de confort para recorrer el pedregoso pero satisfactorio camino de la literatura en Colombia; hoy con 39 años de edad, ya ha publicado dos novelas – "Nico" y "Cuerpos Celestes"- además de un puñado de bien logrados y valorados cuentos. Si bien la estabilidad financiera no es la misma que cuando se dedicaba a otros menesteres formales de la Comunicación, el realizar su sueño, lo alienta a dejar volar su talento para darle tranquilidad a su conciencia y de alguna manera, felicidad a sus lectores. *Jefe de Programa de Comunicación Social – Unisinú