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Opinión

Cuba el colapso de una nación de una ideología de una utopía

Valmiro Sobrino Oliveros
Valmiro Sobrino Oliveros
Columnista
29 de noviembre de 2024

La pobreza en Cuba, un reflejo de fallidos sistemas políticos, contrasta con su pasado y evidencia el fracaso del socialismo. Su crisis económica, con indicadores alarmantes, la sitúan al borde del colapso.

Por Valmiro Sobrino Oliveros La pobreza de América Latina no es de izquierda ni de derecha; su solución tampoco. Ello se explica no por gobiernos de izquierda o de derecha, sino por razones estructurales de las sociedades latinoamericanas; en esta columna no cabe enumerarlos. Cuba cayó en 1959 en manos de una ideología nefasta llamada socialismo, que fracasó como sistema político y que llevó al derrumbe de la Unión Soviética y de todo el campo socialista en 1991. Cuba no rectificó su camino y hoy es el país más pobre de América; sin servicios públicos, ni electricidad, sin fuentes energéticas; sin transporte y sin alimentos. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos señala que de cada 10 ciudadanos, 7 han dejado de desayunar o por falta de dinero o por escasez de alimentos. Su pobreza extrema es de 89 %; (DatoWorld) más alta que la de Níger, el país más pobre de África, y todo esto asociado a una repugnante dictadura violadora de los derechos civiles y políticos. El salario medio mensual es de 33.7 dólares al mes, unos 130 pesos colombianos, casi al límite de la pobreza absoluta y un profesor con doctorado en la universidad de La Habana gana 46 dólares mensuales; 180 mil pesos colombianos, la inflación es de 50 %, No hay empresas energéticas ni industriales y, por lo tanto, un desempleo formal cercano al 50 % de su población; el servicio de salud ante la falta de presupuesto ha colapsado; los centros de salud están en la ruina; el 91 % de los habitantes dicen que la salud es mala; el transporte público intermunicipal se hace en camiones como si se tratara de ganado, pues no hay autobuses ni combustible; la industria azucarera se arruinó y ahora Cuba importa azúcar y el turismo, su principal fuente de ingreso, se vino al piso por la inseguridad y la emigración masiva; los ingresos del sector hotelero han caído 61.82 % y en cinco años ha pasado de 3.185 millones de dólares a 1.216 millones. (Infobae, nov. 2024). Mi impresión en la última visita es que el país está estacionado en la década de los 50 del siglo pasado. El Centro histórico de La Habana, que fue patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, no se recupera con menos de 30 mil millones de dólares. Es el fin de una nación, de una ideología y de una utopía. ¿Hay alguien aquí que quiera emularla?