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Opinión

Crisis Energética

Rafael Nieto Loaiza
Rafael Nieto Loaiza
Columnista
18 de octubre de 2023

Colombia está al borde de una crisis eléctrica por factores financieros, sequía y altos costos energéticos. Exministros y empresas alertan sobre la urgencia de soluciones.

Por Rafael Negrete Quintero Varios factores tiene el país al borde de una crisis del sector eléctrico colombiano. Los desafíos en el último año han sido notorios. La crisis financiera que afecta a varias comercializadoras de energía, las preocupaciones sobre la sequía debido al fenómeno de El Niño, y los costos elevados de la generación térmica han convergido para crear una tormenta perfecta en el sector energético. Hay alarmas por doquier. La pandemia dejó rezagos importantes en el sector. Hoy las comercializadoras de energía, enfrentan dificultades financieras y están luchando por mantenerse a flote. Las hidroeléctricas, por otro lado, tienen el viento en contra debido a la amenaza de sequía, lo que las obliga a conservar agua en los embalses, reduciendo la capacidad de generación. La crisis se amplifica aún más por el aumento en el costo de la energía producida en las termogeneradoras, impulsado por los elevados precios de los combustibles como resultado de conflictos internacionales, como la guerra en Ucrania y el conflicto en Israel. La situación actual exige una respuesta efectiva en todos los frentes y no da espera. Las advertencias de un 'efecto dominó' que podría afectar hasta el 38.7% de la demanda nacional, emitidas por la operadora del mercado eléctrico, XM, son inquietantes. En un esfuerzo conjunto, 14 exministros de Hacienda y Minas y Energía han enviado una carta al Gobierno, señalando la "amenaza sistémica" que enfrenta el sector. Esto subraya la urgencia de la situación y la necesidad de una respuesta efectiva. Por otra parte Brookfield, propietaria de Isagén, advirtió sobre los cambios en las reglas del juego que ahuyentan a los inversionistas y amenazan proyectos existentes y futuros. A esto se le suma la retirada de la francesa EDF Renewables de un proyecto de energía solar en Girardot, citando "cambios regulatorios y fiscales" y demoras en las licencias ambientales, es otro indicio de que Colombia podría estar perdiendo inversiones clave en un momento crucial. El momento exige medidas concretas para abordar esta crisis. El reciente anuncio del Gobierno de un billonario crédito a través de Findeter para respaldar a las empresas distribuidoras es un paso en la dirección correcta. Sin embargo, el desafío sigue siendo inmenso, y la colaboración entre el Gobierno, el sector privado y los inversionistas es esencial para evitar un colapso energético en el país. Colombia enfrenta una posible crisis energética que requiere una respuesta urgente y coordinada. Con las alarmas activadas, es fundamental que todas las partes interesadas trabajen juntas para garantizar un suministro de energía estable y seguro en el futuro. La anarquía en el sector eléctrico no puede persistir y el país debe tomar todas las medidas para superar los desafíos apremiantes que hoy tenemos. Asegurar un suministro de energía confiable para todos debe ser la meta.