
Costosa improvisación

Congelar peajes costará un billón de pesos a colombianos. Medida del Gobierno Petro, sin prever impacto, obligará a asumir deudas. Alza en productos y protestas son las consecuencias.
Un billón de pesos, así le saldrá de costosa a los colombianos la medida populista del Gobierno Nacional de congelar las tarifas de los peajes. Ahora, para poder cumplir con las obligaciones contraídas por el Estado con las concesiones viales que operan en el país, se tendrá que pagar el tiempo en el que rigió ese decreto, dinero que saldrá del bolsillo de los ciudadanos. Estas son las acciones improvisadas de la administración de Gustavo Petro que por los aplausos del momento por parte de la tribuna no analiza las consecuencias a futuro que estas puedan tener. No se tuvo en cuenta el riesgo en el que se puso el recaudo por parte de los peajes a cargo de la ANI y tampoco se previó que las concesiones actuarían exigiendo los compromisos adquiridos en materia financiera con la estructura vial. La Contraloría General ya alertó lo que podría pasar si el Gobierno insiste en no actualizar las tarifas en lo que resta del año, un alza que seguramente se unirá al malestar que ocasionará el alza del Acpm en dos mil pesos y que ya empezó a generar inquietud en el gremio transportador, que alista manifestaciones. Al final el colombiano de a pie será el gran afectado, porque todo redundará en los productos de la canasta familiar. En Córdoba y Sucre son dos las concesiones que operan la malla vial.