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Opinión

Cortina de humo

Rafael Hernández Mestra
Rafael Hernández Mestra
Columnista
26 de marzo de 2024

El Presidente Petro propone una Asamblea Constituyente, una idea criticada por ser un "berrinche" ante la falta de apoyo a sus reformas. El autor defiende la separación de poderes y el respeto a la Constitución.

Por Rafael Hernández Mestra Decíamos en columna anterior que al Presidente Petro le gusta hablar sin fundamentos y lanza globos que se convierten en cortinas de humo para que los colombianos se olviden de los graves problemas que aquejan al país y se dediquen a discutir sobre lo que dice el Presidente. Lo último ha sido la propuesta sobre la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, idea que solo cabe en la cabeza del mandatario, pues la misma Constitución establece el procedimiento para hacer uso de este mecanismo de participación para reformar la Carta. La propuesta del Presidente no es más que una rabieta porque el Congreso no le ha aprobado las reformas que ha propuesto como son la laboral, la pensional y, en especial, la reforma a la salud que un amplio sector la considera inconveniente. Es necesario poner de presente que nada tiene que ver la Constitución con la no aprobación de esos proyectos de ley que se están tramitando por los canales institucionales. Es apenas lógico que, si el Ejecutivo no cuenta con las mayorías en el Congreso, menos podría tenerlas para tramitar los actos legislativos que se requieren para reformar la Constitución o para convocar a una Asamblea Constituyente, entonces, sino se tiene las mayorías en el Congreso, hay que buscar por la vía del consenso. En un Estado de Derecho como el nuestro donde existe la separación de poderes, que está funcionando como pilar de la democracia, el Congreso aprueba las leyes que considera útiles y beneficiosas para el país. La Corte Constitucional declara inexequibles las que consideren inconstitucionales; el Consejo de Estado suspende decretos ilegales o inconstitucionales; la Fiscalía investiga los delitos; la Corte Suprema procesa a los que tiene fuero; la Procuraduría sanciona disciplinariamente y el Ejecutivo gobierna y pone a funcionar al país. Así funciona la separación de poderes. El Presidente debe dar ejemplo y tener en cuenta que el ordenamiento constitucional del país se levanta sobre la voluntad del constituyente primario, de eso se trata nuestra democracia representativa. Cualquier reforma debe darse en este marco y siguiendo los pasos que establece la Constitución. Lo demás es amenazas, berrinche y distracción, por lo que los colombianos no nos debemos dejar intimidar con marchas, mingas o primeras líneas.