
Cortina de humo

El gobierno colombiano utiliza "cortinas de humo" mediáticas para desviar la atención de escándalos mayores, según la crítica. La oposición, al parecer, cae en la manipulación.
Por Bibiana Cabarcas Hasta cuándo los medios de comunicación e influencers de redes sociales, dizque de la oposición, le van a seguir haciendo el juego al gobierno. Cada vez es más evidente que el equipo de comunicaciones del presidente lanza cortinas de humo, o explosiones controladas, hacia la opinión pública, con el fin de tapar con un escándalo fatuo, otro escándalo de mayor profundidad y peso. En marketing político, esta estrategia de comunicación busca generar una reacción pública, a menudo negativa, de forma calculada y controlada, para manipular e influir en la percepción del público. Es así como en lugar de evitar controversias, se las busca y se las utiliza como herramientas para lograr un objetivo específico, como destacar un candidato frente a su competidor más cercano, o cambiar la narrativa en torno a un tema que lo comprometa. Su objetivo es aprovechar la controversia para lograr un beneficio político, en este caso del gobierno de Petro, desviar la atención de los escándalos de gran calado, hacia temas más de farándula o de índole personal. En estos momentos en que el presidente ha radicalizado su discurso, y de manera frentera y bastante amenazadora, ha sacado la espada de Bolívar, prometiendo una especie de guerra sin cuartel en contra del congreso; deja ver sutilmente un reloj costoso y de marca en su muñeca; lo que contradice su discurso en favor del pueblo y en contra de los capitalistas, e inmediatamente la discusión se centra en ese punto, olvidándose de la peligrosa declaración de "guerra" en contra de los congresistas. Posteriormente, utiliza al personaje interpretado por el humorista santista y pro gobiernista de Alejandro Riaño, el Juanpis Gonzáles, haciendo una entrevista con temas controversiales como las supuestas adicciones del presidente, o los fajos de billetes en bolsas y sus "raros amoríos panameños"; suficiente ha sido para que por varios días la "oposición" se burle del mandatario y el "acorralamiento" al que fue sometido durante la "entrevista". En cada una de estas estrategias de "quemas controladas" se está redireccionado la atención pública hacia estos temas, con el fin de que no se siga presionando sobre la Ungrd, o el caso de Nicolás Petro; o las ausencias de Verónica Alcocer o del hecho de que no se le acepta la renuncia a Gustavo Bolívar porque el presidente quiere ser el candidato y reelegirse. No cabe duda de que el equipo de marketing y comunicaciones del gobierno está haciendo muy bien su tarea, y que, en la oposición no han caído en cuenta de que están bailando al son que les pone el gobierno. A todas estas, no se vislumbra en el panorama político nacional, un candidato de derecha, o de centro derecha o de centro, que realmente esté presentando un discurso que cale en la opinión pública, todos se limitan a criticar al gobierno, y muy pocos o casi ninguno, a plantear verdaderas soluciones al berenjenal en que está el país y del que tardaremos años en salir, si es que Petro deja la presidencia en 2026.