
Cooprofesionales

Cooprofesionales, cooperativa colombiana, construyó más de mil viviendas en 20 años. Su éxito, basado en pensionados, terminó liquidada por malas decisiones y cambios de enfoque.
Por Fernando Negrete Montes Empresa cooperativa exitosa que tuvo su vigencia entre los años ochenta y primera década del presente siglo, constituida por cerca de 300 asociados liderados por pensionados de la universidad de Córdoba quienes, debido a su régimen prestacional bastante laxo, a los veinte años o menos, salían pensionados con edades entre los 40 y 50 años, permitiendo una "materia prima" que alimentó la existencia de Cooprofesionales. Con esta base social, los directivos organizados en un Consejo de Administración y sus diferentes comités y la gerencia diseñaron el plan de negocios cuyo foco fue la construcción de viviendas en el norte de la ciudad en sector bautizado con el nombre genérico de Castilla en sus variadas etapas y con un aliado estratégico que era el dueño de esas tierras, a quien integraron a los proyectos. La administración de Cooprofesionales organizaba los planes de vivienda y los aspirantes se inscribían y hacían los aportes de la cuota inicial durante el proceso constructivo, participaban en los comités de la cooperativa como propietarios de la empresa y de las reuniones de la gerencia con el intermediario financiero, garantizando el acceso al crédito por parte de los asociados. Bajo esta modalidad, Cooprofesionales construyó en veinte años más de mil viviendas con calles pavimentadas, todos los servicios públicos y especificaciones técnicas, convirtiendo esta cooperativa en un modelo de gestión que le valió el reconocimiento de autoridades locales y nacionales aumentando los pedidos de viviendas por la ciudadanía y empresas como los proyectos de Bonanza en el oriente de Montería o las casa fincas de Castilla Campestre y Palma Verde y planes en Sincelejo, Cereté y Montelíbano. También en apartamentos con Castilla Centro en la calle 28, sede administrativa, almacén e inmobiliaria, y oficinas y consultorios en el edificio Santa Elena en la calle 26, mientras su empresa constructora se ubicó en su centro de operaciones en el norte, a lo cual se agregó Prefabricados Cooprofesionales, proveedora de los bloques estructurales, insumos que se producían localmente y propiedad de los asociados. El corolario de esta edificante historia fue el cambio de foco de Cooprofesionales en el año 2008 al oír las recomendaciones de "expertos" que aconsejaron al nuevo Consejo de Administración cambiar el negocio de Cooprofesionales porque no estaba ganando lo suficiente y acogiendo la propuesta de reforma designando varias subgerencias, burocracia, y convirtiendo a Cooprofesionales en una cooperativa de ahorro y crédito. El cambio fue de impacto y en tres años, Cooprofesionales operó con la venta de los activos: casas, apartamentos y lotes, al cabo de los cuales suspendió los créditos y la no devolución de los aportes y el remate fue la intervención de la superintendencia de economía solidaria quien le dio el "golpe de gracia" liquidándola, camino que se debe evitar recorrer con los manidos cambios propuestos destruyendo lo construido con ideas descabelladas.