
Continuar impulsando la educación superior

Desde el Sistema Universitario Estatal (SUE), conformado por las 34 universidades oficiales del país, hemos puesto al servicio del Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026 "Colombia, potencia mundial de la vida" nuestras capacidades, liderazgo y experiencia, especialmente en lo relacionado con el componente de educación superior.
Desde el Sistema Universitario Estatal (SUE), conformado por las 34 universidades oficiales del país, hemos puesto al servicio del Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026 "Colombia, potencia mundial de la vida" nuestras capacidades, liderazgo y experiencia, especialmente en lo relacionado con el componente de educación superior. En este sentido, es fundamental continuar ampliando, profundizando y fortaleciendo las sinergias con el Ministerio de Educación Nacional, avanzando en una agenda compartida que genere impactos transformadores para el sector. Entre los logros y desafíos más relevantes se destacan: 1. Ampliación de la cobertura mediante un modelo de regionalización que incluye el programa Universidad en tu colegio, integrando la educación superior con la educación media, con enfoque territorial. Este modelo se implementa en regiones donde el indicador de cobertura es bajo, acompañado de un plan de infraestructura física y tecnológica que fortalece y amplía las capacidades de los campus universitarios. 2. Fortalecimiento y creación de sedes regionales, con oferta de programas académicos pertinentes para el desarrollo local, complementados con metodologías y pedagogías de virtualización. Estos avances han sido posibles gracias al liderazgo del Ministerio de Educación Nacional y a una normatividad que regula el actual Sistema de Aseguramiento de la Calidad. No obstante, la ampliación de cobertura requiere reformas estructurales y recursos financieros adicionales. 3. Reforma de los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992, aprobada por el Senado de la República, que permite un nuevo modelo de financiamiento y sostenibilidad para las instituciones públicas de educación superior. Asimismo, es necesario continuar una discusión amplia entre los actores del sector, orientada hacia una reforma integral de dicha ley. 4. Reconceptualización del Sistema de Aseguramiento de la Calidad, racionalizando procesos y trámites, y enfocándose en una gestión que fomente la calidad y el mejoramiento continuo de los procesos misionales en la educación superior. Esto implica una política de aseguramiento con énfasis en el fomento, y no únicamente en la inspección y vigilancia, que ha sido el modelo dominante. 5. Llamado al diálogo desde el SUE, para convertir nuestros campus universitarios en ágoras públicas donde se delibere con argumentos sobre aspectos institucionales y el proyecto de nación que nos convoca. La violencia representa la negación no solo de la racionalidad, sino de la esencia misma de la universidad. Este es el camino que debemos seguir insistiendo y recorriendo, que todos debemos arropar y defender. Es el mejor mensaje de rechazo a quienes se mimetizan en la universidad para desnaturalizarla y negar su esencia.