
Consejos al Presidente revivir el idema, promesa de campaña

Inspirado en la historia bíblica de José y el Faraón, el artículo examina la crisis alimentaria actual por El Niño. Propone revivir el Idema para almacenar cosechas y enfrentar la escasez, siguiendo el ejemplo bíblico.
Por Carlos Hernández En uno de los pasajes del libro del Génesis el Faraón tiene sueños que son interpretados por José, en uno de ellos Faraón sueña con siete vacas gordas y siete flacas, en donde las flacas terminan devorando a las gordas. La interpretación de José es que habría 7 años de abundancia y siete años de escasez y hambruna en Egipto. El Faraón cree en la interpretación de José y pone manos a la obra a este para que tome las medidas necesarias para afrontar la crisis. Presidente Gustavo Petro, en estos momentos estamos afrontando un fenómeno como es el de El Niño, fenómeno que ante la falta de lluvias y sequedad de la biomasa y la intensidad de los rayos solares sobre un objeto como el vidrio u otro material conductor de calor, el cual actúa como un embudo solar canalizando la energía y el calor, lo que al contacto con un material inflamable hace que se produzca fuego que termina arrasando bosques y seguramente cultivos Hoy ya no necesitamos adivinos como José, debido al avance de la ciencia, ya es posible saber cuáles van a ser los tiempos de sequía y cuáles de abundantes lluvias, por lo tanto se puede prever también qué cultivar y cuándo cultivar los productos de la canasta familiar. En campaña, el hoy presidente Petro, propuso revivir el Instituto de Mercadeo Agropecuario Idema, creado en 1968 y liquidado en 1996. Viendo como la naturaleza nos puede ayudar en tiempo de crisis, como la que estamos viviendo por causa del fenómeno de El Niño, que no solo ocasiona sequías sino que también contribuye a la escasez de alimento como los cereales, que bueno sería aprovechar cuando se den las lluvias e incentivar al campesino a sembrar y garantizarle la compra de sus productos para luego almacenarlos con el fin de afrontar la crisis alimentaria que no solo se puede dar por el fenómeno que hemos dicho sino también por otros factores impredecibles. Por lo anterior, señor Presidente Petro ponga manos a la obra y empiece como Faraón a encomendar la reanimación del liquidado Idema para almacenar grandes cantidades del producido por nuestros campesinos. Ya la economista Mariana Mazzucato le ha venido aconsejando a los gobiernos de izquierda que dejen de darle más importancia a la distribución y que miren hacia la producción, esta es posible incentivarla mejorando las relaciones entre el sector privado y el Estado, es el campesino de hecho ese privado, que con sus pequeñas extensiones de tierra, puede contribuir con su producción agrícola a que el Estado se provea de suficientes alimentos, que el gobierno puede almacenar en los silos del liquidado Idema, silos de almacenamiento que hoy después de 28 años aún están en pie.