
Consejos al Presidente

El autor, tras relatar su formación y experiencias, insta al presidente Petro a proteger a la población vulnerable, enfatizando la aplicación de la Constitución y la seguridad social.
Por Carlos Hernández Inicié mis estudios de primaria en uno de los colegios a los cuales ingresa “la gente de bien” de Montería, allí el Rector Gabriel Rey Cárdenas un santandereano de carácter recio como es la personalidad de la mayoría de los oriundos de esa parte del país, imponía una disciplina de militar, allí estudié con gran parte de los futuros políticos y funcionarios del departamento de Córdoba, por entonces lógicamente por mi mente no pasaba que alguna vez podría ocupar uno de esos cargos en la capital, aunque realmente mi familia paterna estaba en el mundo de la política, especialmente en el sector de los azules o conservadores que en ese entonces eran comandados por el Dr. Amaury García Burgos y Miguel Escobar Mendez. Una vez culminé mis estudios de primaria en dicho colegio me fui al Colegio Nacional José María Córdoba el glorioso CONALCO, el colegio de los “tirapiedra” como así lo llamaba el común de la gente. Llegué al Colegio Nacional, no por convicción ideológica ni mucho menos, simplemente porque era la institución educativa que estaba al alcance de los modestos ingresos de mi madre Silvia Quintero. Estando en esa institución educativa tuve la oportunidad de ser vecino de Amaury Diaz Romero, escritor connotado autor de cuentos y novelas entre ellos La Cachucha Bacana y otros títulos que le merecieron premios literarios en el país y fuera de Colombia, valga decir que Amaury era un amigo cercano del hoy presidente Gustavo Petro. Con Amaury me inicié en la lectura de libros como El Diario del Che Guevara, el Manifiesto Comunista, el periódico Voz Proletaria. En esos momentos de mi vida de estudiante y luego de profesional, siempre he mantenido la idea que nuestro país y el mundo en general es muy desigual, que no tolero el maltrato a los más vulnerables, que se generaliza como los pobres del planeta, pero también están otros vulnerables como los lisiados, los parapléjicos, los sordos, los que carecen de piernas y brazos en fin esas personas que tienen algún tipo de minusvalía, que generalmente se ubica en ese sector de la sociedad que no tiene nada o casi nada, que les toca salir a pedir por la calle o subiendo a algún medio de transporte o que simplemente se encuentran en su rancho viviendo de la caridad de la familia y en el peor de los casos sometidos a vivir una vida de desprecio por su misma familia. A este sector de la población es que quiero que usted Presidente Gustavo Petro, ponga la más encomiable atención, le pido que haga cumplir la Constitución Política, aunque hablando un día con un funcionario del Congreso de la República, cuando le comenté que me gustaría hacer parte del equipo de trabajo del Congreso para apoyar en la elaboración de proyectos que sean efectivos para amparar y proteger a ese grupo de población, dicho funcionario me dijo que esa normas o leyes existen, pero me pregunto porque no se hacen efectivas. Mi consejo de hoy Presidente Petro, haga cumplir la constitución a todos los servidores públicos para proteger a esa población vulnerable haciéndoles que cumplan esa norma de normas especialmente en los artículos 13 que reza: “El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellos se cometan. Y el Artículo 53 que también reza: Se garantiza a todos los habitantes el derecho irrenunciable a la Seguridad Social.