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Opinión

Conciencia Navideña

Carlos Rodríguez Santos
Carlos Rodríguez Santos
Columnista
23 de diciembre de 2023

El Génesis revela la importancia de seguir a Dios para evitar la muerte espiritual, contrastando con la influencia de Satanás y la búsqueda de placeres mundanos. En Adviento, la fe es clave.

Por Carlos Rodríguez Santos Si leemos el libro Génesis (Gn 4:16 a 22), encontramos que el hombre no debe escoger su propio camino; de forma, que enseña que el hombre no debe entregarse a los pasatiempos que le sean de su agrado personal y viviendo a sus propias ideas y sin interesarse por Dios, pues, sin saberlo vivirá bajo el control de satanás, quien guía a los hombres bajo sus mentiras en relación con el castigo eterno que es la muerte. Si los padres, en lugar de escoger el camino de Dios y escogemos el propio, probablemente nuestros hijos nunca escucharán la palabra de Dios, como les pasó a los descendientes de Caín; siendo también el hombre responsable por sus descendientes, pues, el deber de todo hombre es hablarle de Dios a sus hijos (en el hogar, mientras viajan, cuando trabajan, etc.), para que busquen a Dios en sus vidas. La palabra de Dios, entonces, debería ser lo más importante en la vida del hombre, como aconteció con Set y a sus descendientes, que quisieron conocerlo y relacionarse con Él (Gen 4:22-27). Adán y Eva murieron porque el pecado los había separado de Dios, prohibiéndosele vivir en el Huerto y comer del fruto del árbol de la vida y es así como seguimos muriéndonos, porque todos descendemos de Adán; aunque, podemos ser como Enoc, descendiente de Set, quien nació pecador, pero buscó y agradó muchísimo a Dios que lo llevó directo al cielo (vida eterna), tras haber vivido trescientos sesenta y cinco años. El hijo de Enoc, Matusalén, por su lado, fue quien vivió más que otro en el mundo (Gen 5:25-27). Esto es lo que significa caminar con Dios. Ahora bien, estamos en tiempo de adviento, pero en medio de una polarización política, corrupción y narcotráfico que, erróneamente, pueden llenar nuestras mentes y conducirnos a la muerte como le pasó a Caín y a sus descendientes; aunque, podemos leer la palabra de Dios, buscarlo y conocerlo como Set, Enoc o Matusalén y, ahora más que nunca, si tenemos un gobierno que nos viene advirtiendo que Colombia es, indiscutiblemente, “potencia de la vida”; ¡sólo que lo ignoramos! precisamente, por estar separado de Dios. Feliz Navidad. Se las dejo allí.