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Opinión

Conciencia moral

Olga Lucía Bustamante Madrid
Olga Lucía Bustamante Madrid
Columnista
24 de enero de 2026

La conciencia es un reconocimiento reflexivo y juicioso, cargado de razones. La moralidad tiene que ver con el deber ser, la ética llevada a la acción, la integridad guiada por el amor, la justicia, la coherencia y la verdad.

Por Olga Lucia Bustamante Madrid La conciencia es un reconocimiento reflexivo y juicioso, cargado de razones. La moralidad tiene que ver con el deber ser, la ética llevada a la acción, la integridad guiada por el amor, la justicia, la coherencia y la verdad. Es una fuerza interior que invita a la cordura y utiliza el análisis en la búsqueda del equilibrio personal y social. Cuando la especie humana comenzó a discernir, descubrió lo que era conveniente y provechoso para la vida en común. Entonces ideó mecanismos para establecer conductas aceptables en sus miembros en beneficio de todos, y las llamó: Leyes. Esas leyes fueron escritas para ser recordadas y acatadas, pero solo se hacen efectivas cuando se entienden sus objetivos y favores. A la sociedad le falta comprender y aceptar que no todo puede ser permitido y que el aprendizaje de normas es indispensable desde la infancia para crear pensamientos organizados y sentimientos controlados, que se reflejan en comportamientos sanos, creando así hábitos saludables para cada persona y su entorno, llámese familia o comunidad. Existe conciencia económica, política, social, religiosa, científica, y más…, pero en cada una de ellas debe estar impresa la conciencia moral. Sin ella, nada funciona a cabalidad porque fallan los cimientos. La estabilidad estructural depende de las raíces, de las bases. Si estas no tienen un soporte que les dé permanencia, se hunden llevándose consigo todo a su paso. Es lo que está pasando en la vida real. El juego de poderes indiscriminados, está minando la seguridad y disminuyendo la solidez del terreno fértil que permite el avance y el desarrollo humano útil para todos. Las razones que mueven al mundo de hoy están permeadas, las verdades eclipsadas por fantasmas virtuales. Se habla del respeto a la individualidad, más no en segunda o tercera persona. Se enarbola la bandera del signo $$$, dejando de lado los valores rectos y espirituales. “Sin placer no hay energía. Sin ocio no hay salud, sin gozo no hay creación. Nada extremo es conveniente” Es la filosofía del bienestar integral y de la psicología positiva, que resalta el poder del equilibrio vital, del goce y la moderación, como herramientas de progreso. Una vida sin filosofía y sin sentido es un anuncio de impermanencia. La existencia en sí misma es cambiante y lo primero que desaparece es lo inconsistente, lo inútil y superficial.