
Comercio y trabajo: un ambiente traqueto

En 2024, Colombia incautó 861.766 kg de cocaína, un 15% más que en 2023, y desmanteló redes de narcotráfico. El ministro de defensa destacó operativos y la lucha contra el "narcoestado".
Por Carlos Rodríguez Santo El ministro de defensa reveló que, en el 2024, las autoridades lograron decomisar 861.766 kilogramos de clorhidrato de cocaína, lo que representa un aumento del 15% en comparación con 2023. También incautaron más de 500 máquinas amarillas utilizadas para la minería ilegal y, así mismo, el 2024 dejó un nuevo registro en la lucha contra las redes de narcotráfico extranjeras que hacen presencia en el país, dejando importantes resultados como es la caída de capos de mafias que han visto en Colombia como corredor estratégico para adquirir cocaína, entre otras drogas. Las capturas comprenden, entonces, los operativos en contra de los llamados 'narcos invisibles' que se esconden y operan desde Colombia. Claro que la lucha debe comprender no sólo la producción, sino la "drogadicción" y la "criminalidad" y diría un cuarto elemento, fundamentalmente: el "narcoestado", entendido como la forma de gobierno en la que interactúan autoridades y el crimen organizado como pares, permitiendo que sucedan crímenes al amparo de la ley; derivándose en nuestro país, en torno al comercio y el trabajo, un "ambiente traqueto" que hace décadas viene imperando en nuestra sociedad, dado que "los súbditos imitarán el ejemplo del príncipe", según lo advirtió Confucio! Efectivamente, el comercio y trabajo de nuestro país, como carácter monstruoso del narcotráfico, está condicionado psicológicamente por una estructura existencial de crímenes conexos: la especulación de precios, los sobornos, el tráfico de influencia, el chantaje, la comisión de negocios ilícitos, el testaferrato, el contrabando, la trata de personas, la estafa, la informalidad laboral, el paga diario, el microtráfico; con los cuales, nuestra sociedad, históricamente católica y laboriosa, terminará mimetizando nuestro comercio y trabajo con unos deseos que no concitará en ella la solidaridad y la paz, sino la violencia, al tiempo que se le ha inculcado la lealtad, la honestidad y la rectitud como valores, que definen lo bueno y lo malo. Esto de la lucha contra el narcotráfico parecerá algo de nunca acabar, pero es posible mediante "políticas públicas de salud mental", ¡si bien es un problema internacional!; aunque, indiscutiblemente, constituye un avance el retomar este gobierno los operativos contra la producción, pues, "la coca no es cocaína". Se las dejo allí.