Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Colombia en la mira de Trump

Miguel Mercado Vergara
Miguel Mercado Vergara
Columnista
5 de diciembre de 2025

Se estima que el mundo entero ve con buenos ojos la postura del presidente Trump frente al tema del tráfico de cocaína, en especial la que fluye hacía los Estados Unidos dado que acrecienta el consumo interno en la gran nación.

La droga maldita como se le llama es causante de muchos males en cualquier lugar del mundo de ahí que el interés por combatirla no puede limitarse a determinado país sino que debe ser tarea universal en razón de su devastadora consecuencia, especialmente en la juventud. El liderazgo del mandatario norteamericano se aplaude en cuanto esté direccionado en éste momento crucial de su vida pública a concretar el establecimiento de una legislación universal que logre aniquilar tanto la producción como el consumo y que cada país se adhiera a esa política. Obviamente, aquí deben fijarse duras acciones contra el tráfico marítimo, aéreo y terrestre. Es la única forma de alcanzar resultados positivos en el combate contra ese flagelo que está enquistado en muchos territorios del mundo entero. Pero emprender ataques aislados como el que se anuncia contra Colombia con el argumento de que aquí hay “fabricas enteras de cocaína”, no es una solución certera del problema. Para nadie es un secreto que nuestro país, por décadas, viene siendo uno de los lugares en donde ese negocio ha florecido de manera prospera hasta el punto de que hoy es la fuente financiera de agrupaciones que desestabilizan la institucionalidad y la democracia. Pablo Escobar, para no citar sino uno, es emblema de nuestra tragedia por merced del tráfico de cocaína. El liderazgo universal de Trump es indiscutible. Es el momento más propicio para que busque un consenso entre las diversas naciones con el fin de emprender la batalla que logre aniquilar este flagelo que genera todo tipo de conflictividades tanto en la vida pública, social y familiar. El mandatario norteamericano, como ninguno, cuenta con toda la logística para encabezar la gran lucha contra el narcotráfico. Con esa flota descomunal que ronda por los mares del caribe latinoamericano tiene para rastrear, en compañía de los respectivos gobiernos, cuanto sembradío de coca haya en cualquier escondite y dar golpes certeros. Ojalá se entienda que así es la pelea efectiva contra el agobiante negocio. Nadie osará mirar mal acciones de esa naturaleza. Al contrario lloverán aplausos.