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Opinión

Colombia en deuda con sus niños

Bibiana Cabarcas
Bibiana Cabarcas
Columnista
30 de octubre de 2024

En Colombia, la ley de infancia de 2006 busca proteger a menores, pero la realidad es dura. Asesinatos, violencia y abandono revelan una crisis de protección infantil.

Por Bibiana Cabarcas En el año 2006 se creó formalmente en Colombia el código de infancia y adolescencia, que busca garantizar a los niños, niñas y adolescentes su "pleno y armonioso desarrollo para que crezcan en el seño de la familia y de la comunidad, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión", todo muy hermosamente descrito en la ley 1098 de 2006 en su artículo primero, pero, lastimosamente esto no se cumple y nos enfrentamos a las horrorosas noticias de los asesinatos de niños, niñas y adolescentes, cubiertas bajo el manto, en muchos casos, de la más absoluta impunidad. Los mediáticos casos denunciados por medios de comunicación de torturas, y extrema violencia en contra de menores indefensos, son solo la punta del iceberg de una enfermedad que está carcomiendo a nuestro país, y es la de no proteger a la niñez. Las familias disfuncionales con el padre ausente e incluso de la madre, los casos de abandono total de los menores que se quedan al cuidado de abuelos, tíos, vecinos o de las parejas sentimentales de los progenitores; nos hablan de un mal muy grande y que más temprano que tarde nos pasará la cuenta de cobro a todos como sociedad. Los niños, niñas y adolescentes son sujetos de derechos y deben ser protegidos de manera integral por las autoridades municipales, departamentales y distritales, y según lo establece la ley tienen derecho a la vida, a su protección física; a una familia, a la salud, etc. Lastimosamente, es cada vez más frecuente el abandono físico, emocional y psicoafectivo de los padres y representantes legales de los menores; quienes en algunos casos los explotan económicamente mediante la mendicidad, o bien, prostituyéndolos, también utilizándolos como vendedores de estupefacientes, sustancias psicoactivas, alcohol o bien son víctimas de reclutamiento forzado por parte de los grupos armados ilegales. Ser niño en Colombia es peligroso, nuestro país sigue en deuda con la protección de sus derechos, porque, las leyes que deben ser aplicadas en favor de la niñez, se quedan en el papel y el estado se muestra incapaz de garantizar el cuidado integral de los niños, niñas y adolescentes; y ahora quieren que opten por escoger si quieren ser varones, mujeres, no binarios o transexuales, cuando muchos se acuestan sin comer, no tienen un techo sobre sus cabezas y no saben si llegarán a viejos.