
Círculos viciosos

La novela "Romper el círculo" de Colleen Hoover explora relaciones tóxicas y la dificultad de escapar de patrones destructivos, como la violencia intrafamiliar. Lily enfrenta dilemas emocionales y decisiones cruciales.
Por Glenda Fuentes Cuántas veces damos vueltas en las mismas situaciones que sin darnos cuenta se vuelven en el común denominador de nuestras vidas, hijos que repiten ciclos de los padres, relaciones violentas, amistades que contaminan y hacen reír al tiempo, en todo caso relaciones no sanas en las que permanecemos por miedo o simplemente costumbre. A propósito de este tema hace poco leí una novela llamada Romper el círculo escrita por la autora Norteamericana Colleen Hoover, que nos muestra con realidad y elegancia la crudeza de situaciones que pueden ser muy comunes y que si las vivimos nos duele reconocer. Lily una mujer con una infancia rodeada de la comodidad y el dolor de ver a su madre ser víctima de violencia intrafamiliar, decide emprender en otra ciudad su sueño de abrir su propia floristería. Es ahí donde conoce a un hombre que parece ser uno más del montón, pero que se convierte ante sus ojos en el hombre ideal, guapo, inteligente, exitoso y de buenos sentimientos. Es decir, el hombre perfecto, pero con un gran problema en el manejo de sus emociones. En algunos gestos iniciales este galán muestra ser una persona un tanto agresiva e impulsiva, pero estas pequeñeces pasan desapercibidas, pues eran más grandes las atenciones y los detalles que mostraba. Sin darse cuenta Lily ya estaba en una relación amorosa que por momentos le recordaba episodios vistos en casa, pero que a diferencia de su padre iban revestidos de perdón y arrepentimiento, por lo que dentro de todo ella si estaba con alguien que la amaba. Lo que no esperaba Lily era que la violencia una vez ocurre nunca disminuye, porque es como un termómetro que siempre va en aumento y que se vuelve más fuerte con el tiempo. En un abrir y cerrar de ojos Lily está casada y con un bebé en camino al lado de un hombre que ha "perdido el control" por los celos y la ha golpeado. Él se encuentra arrepentido y en ella invadida del miedo, la vergüenza y la incertidumbre no sabe qué hacer. Si bien, tiene claro que no quiere permanecer con él, le hace mucha ilusión que su bebé pueda tener un hogar, pero luego piensa que ese hogar debe ser sano y decide salir de ahí. Es así como este libro nos muestra lo difícil que es romper círculos en nuestra vida, sobre todo cuando hay amor de por medio, pues los sentimientos, el miedo y la esperanza de que la situación cambie nos pueden llevar a seguir girando en un espacio destructivo. Romper el círculo es un acto de valentía y amor. Al final, como dice Collen, "No hay buenos y malos. Todos somos personas que a veces hacemos cosas malas, sin embargo, quince segundos son suficiente tiempo para cambiar la vida de una persona por completo."