
Cien años de soledad: la serie

La serie "Cien años de soledad" es una adaptación audiovisual de la novela de García Márquez. Una oportunidad para acercarse al realismo mágico y conquistar nuevos lectores.
Por José Armando Benítez Tuirán Les recomiendo ver la serie "Cien años de soledad". Considero que es una buena manera de volver a entrar o acercarse por primera vez al mundo Garciamarquiano. No es el libro llevado a la pantalla chica al pie de la letra, es una obra audiovisual basada en la novela más importante de América Latina. Una oportunidad de oro para llegar, atraer y conquistar a nuevos adeptos al mundo macondiano. De hecho, el verdadero éxito de esta súper producción será contagiar las ganas de sumergirse en el realismo mágico —del escritor colombiano más importante de todos los tiempos— a las nuevas generaciones, y a las anteriores que no han leído la obra cúspide del nobel. Me gusta la fotografía. La ambientación y la escenografía de los diferentes macondos que van pasando es brillante. La voz costeña del narrador logra emocionarme. El vestuario es increíblemente espectacular. Los diálogos están bien logrados, teniendo en cuenta que la obra original tiene muy pocos. Hay escenas muy potentes, otras no tanto. La música es un componente de la serie que me sorprendió para bien. Hay grandes actuaciones, a otras les queda faltando, pero en general es alto el nivel. Hay sutilezas en la puesta en escena que son guiños a quienes han leído la novela. En general he disfrutado viendo esta producción. Es factible que después de ver la serie, los que leyeron la obra se sientan tentados a volver al libro, ya sea para releerla y despejar algunas dudas o para sentir nuevamente el placer de disfrutar de la prosa del nobel, pero ahora poniéndole inevitablemente cara a los personajes. No hace falta que los extremistas literarios nos expliquen su gran decepción y nos pretendan convencer de que la serie es una afrenta contra Gabo, y que la obra solo es posible disfrutarla a través de la lectura de la novela. Por eso quiero dejarles estas palabras de Gabriel García Márquez, al Diario 16 en 1988. "Siempre he querido escribir telenovelas. Es una maravilla. Llega a muchas más personas que un libro (...) Entonces, para alguien como yo, que solo quiere que lo quieran por las cosas que hace, es mucho más eficaz una telenovela que una novela". No se me ocurre mejor manera de seguir queriendo al nobel, que impulsando a la juventud a que entre en el universo Garciamarquiano a través de la serie y después a través de sus obras.