
Celebración de la amistad

La amistad, más valiosa que el dinero, fue el motor de un viaje revelador. Celebraciones y reencuentros en Barranquilla, Cartagena, Palomino y Santa Marta, honrando la vida y la cultura caribeña.
Por Ensuncho De La Bárcena La amistad es una de las formas del amor. Borges la considera más importante, porque no necesita frecuencia. Mi vida es una constante y cotidiana comprobación de lo que mis padres me enseñaron desde niño en San Marcos: tener amigos es mucho mejor que tener dinero. Hace un par de semanas emprendí un revelador viaje a Barranquilla para celebrar la vida y obra del escritor Miguel Iriarte, uno de los grandes hombres del Caribe. La misión del ilustre poeta, novelista y Marqués de Sincé se ha desplegado en las letras, la música, las artes plásticas, la radio y la función pública. Aquella tarde será imborrable para todos los que asistimos a La Perla. En la Capital de la Alegría pude abrazar a nuestra querida embajadora sinuana, Belia Puche Berrocal, y a mi hermano marimonda Jean Claude Hané. Al día siguiente viajé a Cartagena para visitar a mi gran amiga Ángela Mogollón Percy, Duquesa de Jegua y Periquital, y celebrar la Fiesta de Nuestra Señora de La Candelaria. Allí tuve el honor de encontrarme con nuestra amada filósofa Amalia Boyer y su hijo Marcel Rivero, estudiante de Arquitectura en París. La conversación, como siempre, navegó hacia distintos y divertidos horizontes. Al atardecer del miércoles recibimos la llamada providencial de José Lavalle Tcherassi desde Palomino. De la conversación surgió la necesidad de visitarle para conocer a su bendito primogénito Jerónimo y saludar a su amada esposa Narayana. Estuvimos tres noches en territorio Kogui, cerca de la desembocadura del río que honra la memoria de mi antepasado Rodrigo Álvarez Palomino y que le da nombre al exquisito poblado que en la última década se ha convertido en referente del Paraíso en nuestro Reino del Caribe. El inspirador corregimiento ya amerita ser municipio para que su vocación internacional siga desarrollándose, pero de mejor manera: con urbanismo, sostenibilidad y orden institucional. Nuestros queridos amigos de Dibulla y La Guajira deberían entender que ha llegado el momento de conceder el honor al bello lugar, porque lo necesita y lo merece. La noche del domingo arribamos a la siempre noble y amable ciudad de Santa Marta, donde todo comenzó. Por ser la primera de nuestro país, situada al pie de la Sierra Nevada y Corazón del Mundo, es muy atinado que la llamemos La Ciudad del Origen. Los colombianos debemos celebrar los 500 Años de su Fundación, llevada a cabo por Rodrigo de Bastidas, junto a sus amigos Bonda y Taganga. En La Perla de América estuvimos visitando a nuestro amado amigo Iván Wild, cineasta, DJ y empresario, con quien volvimos a Palomino para celebrar la Luna Llena.