Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Candidatos

Selma Samur de Heenan
Selma Samur de Heenan
Columnista
2 de julio de 2023

En vísperas de las elecciones de octubre, urge evaluar a los candidatos. Se necesitan líderes transparentes que revelen gastos de campaña, rechacen financiación ilícita y prioricen el bien común.

Por Roberto Samur Esguerra Comienzan a conocerse nombres de candidatos para las elecciones de octubre. Y, como más vale un grito a tiempo que cien hombres a caballo, no sobra alertar a los electores acerca de que es imposible hablar de un despertar popular si no aceptamos que lo ideal sería elegir a quien confiese, entre otras cosas, cuánto dinero de su propio peculio está dispuesto a gastarse, pero solamente en propaganda y movilización personal durante la campaña. Que jure no sobrepasar los ya altos topes legales, si con solo la mitad bastaría para hacer conocer sus aspiraciones; garantice que no va a recibir dinero de contratistas ni de mafias; anuncie públicamente y en foros (ojalá hubiere muchos en plaza pública), que los apoyos a recibir obedecen al convencimiento ciudadano de contribuir al ejercicio de un buen gobierno, no por motivaciones clientelistas o económicas, y pida que las donaciones sean consignadas en una cuenta bancaria especial que deje rastros, sin sobrepasar la suma de un salario mínimo por cada contribuyente y en general, solo hasta concurrencia de lo permitido por la ley. Deberá inscribirse por el partido a que ha pertenecido siempre, no por el que lo requiera de ocasión para utilizarlo, ni por el escogido a conveniencia en los ventorros de avales montados en las ferias por nuestras desprestigiadas organizaciones políticas. Adjudicará los contratos en la plaza pública, poniendo al pueblo como jurado, garantizando con su sola palabra, sin firmar documentos, que no renunciará para aspirar a otra función. Reconocerá y continuará las buenas obras de su antecesor, con quien, de ganar, conciliará en armonía sus diferencias económicas. Una vez elegido, no podrá cambiar el número del celular que daba en la campaña. Si aspira a las corporaciones administrativas, no prometerá obras y si quiere ser alcalde o gobernador, no prometerá leyes. La persona indicada para representarnos requiere de una buena formación moral, como también de algún título en administración pública. Es necesario que su C.I no sea inferior al I.P.C. Empleará algunas de las cuarenta acepciones del verbo poner en lugar de colocar. Los alcaldes vivirán siempre en sus respectivos municipios. El de Sincelejo tomará posesión el primer día de enero, si el actual no interpone otros recursos para permanecer en el cargo. Cada cuatro años se dice que la correspondiente elección es la más importante de la historia. Esta no es la excepción, si los 34 partidos políticos de hoy necesitarán jugársela a fondo para su propia supervivencia frente a las nuevas alianzas. Nota. Me parece justa la creación de un nuevo departamento con municipios de la Mojana. Es que la necesidad tiene cara perruna, pero el abandono de aquella región, además, la tiene de Gato.