
Caminando hacia el mañana

La crianza actual desafía los modelos tradicionales. La autora, desde su experiencia, cuestiona la falta de límites y valores en la educación infantil, en un mundo digitalizado.
Por Olga Bustamante Madrid Como abuela formada en disciplina, respeto y normas de convivencia, observo, la dificultad de los nuevos padres para educar a sus hijos. Muchos paradigmas que eran señalados como ideales han sido muy cuestionados o señalados de inconvenientes. Si bien es cierto, que antes, la autoridad de los progenitores podía ser muy rígida y en ocasiones desproporcionada, hoy, el dial se ha desplazado al extremo contrario. Compite la importancia de ser amigos de los hijos con lo correcto. ¿Cuál es el límite? Las pautas de conducta rivalizan con nuevos modelos, "tipo ensayo", donde las decisiones importantes, a veces quedan a cargo de los menores de edad y nanas, sin direccionamiento de un adulto responsable. ¿Quién elabora el patrón conveniente? El sentido común de los educadores ha perdido su puesto, cualquier comportamiento debe manejarse bajo las pautas impartidas, hoy, para no herir susceptibilidades, no contradecir gustos, estar de moda, etc. ¿Desde cuándo la inmadurez imparte orden y señala caminos? El respeto a profesores, abuelos y personas mayores, parece obsoleto. Ha perdido importancia respetar los límites. ¿Quién imparte orden, honestidad, justicia o solidaridad, con claridad? Lo solemne, lo religioso, lo trascendental, tiene connotaciones de aburrido y anticuado, cayendo en su caricaturización y ridiculización. El tema Dios, moral, ética, leyes universales, ha sido reemplazado por personajes de ficción con poderes para salvar el mundo. ¿Salvarán al mundo real? La niñez y la juventud son una etapa corta de la existencia humana, es la época de aprendizaje para la adultez, es cuando se debe fortalecer el carácter, la disciplina, la sensibilidad, los valores que le dan calidad humana. ¿Quién es el ejemplo, el modelo a seguir? El manejo de dosis sanas en temas alimenticios, sexuales, de horarios, cumplimiento de responsabilidades, etc… ¿Quién lo imparte? ¿La nana, con su celular, que más parece una extensión del cuerpo? El enojo y la inconformidad por no tener 'nada que hacer' se solucionan hoy con una pantalla, un juego, un dulce, un juguete, etc. El tiempo de compartir de padres e hijos es muy reducido, cada miembro de la familia vive sumergido en el mundo virtual, con la disculpa de que es trabajo, estudio o compromiso ¿Cuándo se fortalece el amor, el compartir, cuándo se corrige y se aconseja? El tema Dios, moral, ética, leyes universales, ha sido reemplazado por personajes de ficción con poderes para salvar el mundo. ¿Salvarán al mundo real? La frase "Esta juventud está perdida" la escucho desde mi infancia, antes y ahora. Pero, siempre salen adelante las generaciones. La rapidez y lo envolvente de las comunicaciones es un nuevo factor que influye en las relaciones de padres e hijos, reflexionemos este tema, ya que no hay referentes que nos indiquen el camino a seguir.