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Opinión

Cambio evolutivo

Fernando Negrete Montes
Fernando Negrete Montes
Columnista
12 de octubre de 2023

La evolución, clave en la naturaleza y la sociedad, se manifiesta en el cambio constante. Analizamos las transformaciones políticas en Colombia y el rol de la protesta social.

Por Fernando Negrete Montes Observar, experimentar y estudiar la naturaleza es la mejor manera de saber lo que es esta y cómo funciona concluyendo que no está quieta y que avanza a través del movimiento equilibrado o estable con períodos cortos de rompimiento producto de sus fuerzas internas condicionadas por las externas, de tal manera que, a lo largo de los tiempos, es la evolución la norma en tanto lo abrupto es la excepción. En el campo de la historia existen muchas interpretaciones y posturas filosóficas que se apuntan hacia uno u otro lado. Así, mientras que Charles Darwin nos legó la teoría de la evolución como el rumbo tomado por las especies, otras como el Marxismo y sus múltiples acepciones hacen énfasis en la disputa como el factor fundamental del cambio, derivando de aquí la lucha de clases para acceder al poder y "arreglar" los problemas de la sociedad. La evolución lleva implícito el cambio y la mejor forma de observarlo es el nacimiento de cualquier ser cuando se pasa de la fecundación a la transformación paulatina del embrión mediante un proceso acumulativo, evolutivo, quemando etapas, saltando de un punto a otro cuando están dadas las condiciones. Si esto no ocurre así, se produce un aborto y el nuevo ser, no llega a "ver el sol". En el mundo, las teorías "revolucionarias" del cambio social son conscientes de este proceso y en sus métodos han pasado de la toma del poder por la violencia, a la transición "pacífica" por medio del juego democrático participando en las elecciones, pese al calificativo de "mamertos" que décadas atrás utilizaban para caracterizar a quienes desde la "izquierda", hacían parte del proceso electoral en países de América Latina. Al analizar la llegada al poder en Colombia por primera vez en 200 años de un grupo diferente a los tradicionales, utilizando "todas las formas de lucha" y sin acumulación para administrar lo estatuido que reclama la evolución, salto hacia adelante, se pretende pasar de una economía de mercado a una estatal tal cual se diseñó hace sesenta años, olvidando que los problemas principales del país ya no son agrarios, sino urbanos y que el 80% de los ingresos se origina en las empresas y los hogares y no en la tierra. Asimismo, a quienes desde la "otra orilla" intentan en lo regional y local seguir en el poder gobernando de forma excluyente y en beneficio de intereses particulares, tienen la oportunidad de demostrar en los hechos, que son merecedores de la confianza y apoyo por parte de la sociedad. Caso contrario, ya la gente no "come cuento" y será el paso a que se irradie la llamada "protesta social" o pomposamente "estallido social", legitimando a quienes con sus acciones llevan a descuadernar este país.