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Opinión

Calidad regulatoria en lo local

Manuel Cadrazco Martelo
Manuel Cadrazco Martelo
Columnista
10 de agosto de 2023

La regulación impacta nuestra vida diaria. Es crucial mejorar su calidad a nivel local, especialmente con nuevos líderes políticos. Urge un debate ciudadano riguroso y una participación activa.

Por Manuel Andrés Cadrazco Cuando vamos a un supermercado o tienda de barrio y vemos unos sellos en los alimentos que compramos y eso nos hace pensar en qué tan nocivos pueden ser para la salud, o cuando, por ejemplo, presenciamos la polémica por el aumento del impuesto predial en Sincelejo, estamos ante casos de políticas regulatorias, buenas o malas desde la perspectiva que se use. Este ejemplo corto es para denotar con la regulación está en todos lados en influye en nuestro día a día, pues estos marcos establecen un conjunto de reglas que norman las actividades económicas y sociales de las empresas, las personas y las organizaciones de la sociedad civil. El marco regulatorio de una sociedad reside en mayor medida en la rama del poder legislativo: el Congreso a nivel nacional, y las Asambleas y concejos a nivel local, aunque poco se hable de ello, la mejora regulatoria es una de las principales herramientas que los gobiernos pueden usar para incentivar la productividad, los servicios públicos y el desarrollo del sector privado, y es hora de que se comience a buscar la calidad regulatoria a nivel local, sobre todo en estos momentos de campaña en donde voces nuevas buscan ocupar esa responsabilidad. El desafío institucional no es fácil, ya que se requiere mejorar tanto la calidad de las regulaciones, como de los procesos para su planeación, diseño, implementación y evaluación; sobre todo si no se cuentan con antecedentes claros sobre la calidad del trabajo a nivel local en esta materia. Los nuevos miembros de la Asamblea Departamental y el Concejo Municipal deben promover el debate de calidad, basado en la evidencia y desde la ciudadanía se le debe poner lupa a esto, a que la rigurosidad sea protagonista de los temas que allí se desarrollan. Hay que tener cuidado, también existen regulaciones excesivas y de mala calidad suelen generar barreras y costos de cumplimiento injustificados que pueden desincentivar la inversión, dificultar la competencia y fomentar malos servicios públicos, lo cual impacta la productividad económica, la inflación y la calidad de vida de la población. Los próximos cuatro años requieren de personas con ganas de estudiar y generar buena política regulatoria para el territorio; la ciudadanía también está llamada a tener un papel activo y seguir más de cerca la actividad en cada una de las corporaciones, y a su vez, estas corporaciones deben brindar las garantías en canales de participación ciudadana para que esto suceda.