
Caída del recaudo

La recaudación de impuestos en Colombia cayó un 20% en el primer cuatrimestre de 2024. Esto impacta el gasto público y obligará al gobierno a buscar más endeudamiento.
Por Fernando Negrete Montes Los más recientes datos de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, Dian, dan cuenta de una caída del 20% en el recaudo de los tributos de la nación del primer cuatrimestre de 2024, al estimarse unos ingresos de $107.3 billones para este período, frente a ingresos efectivos a la Dirección Nacional del Tesoro de $85.9 billones equivalentes a 21.4 billones menos a lo presupuestado. Esta situación ha tenido un atenuante en la baja ejecución presupuestal de los diferentes órganos que componen el Presupuesto General de la Nación, PGN, que a mayo 31 debería ir en el 41,65% de gasto, no alcanzada por ninguna dependencia del gobierno. El Ministerio de Educación Nacional, MEN, con un 38.7% y representado en gran parte en la nómina de docentes es el de mayor ejecución, seguido por Minas y Energía con 34.6%, Ciencia y Tecnología 26.1%, Salud 25.2%, Igualdad 24.8% y Trabajo 21.9%. Cifras que han incidido para que el recaudo no haya tenido un mayor impacto en el giro y pago de los compromisos por parte del Gobierno Nacional, pero con un enorme costo económico y social como se puede ver en la poca inversión en proyectos y la desatención a los problemas no solo de obras de las comunidades, sino de problemas ambientales ahora con el invierno y los de orden público o seguridad que se crecen en todo el territorio nacional. Como este asunto es de resorte del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el ministro del ramo ha informado al país que se va a solicitar al Congreso de la República, la ampliación del cupo de endeudamiento hasta por la suma de $US17.607 millones equivalentes a $70 billones 428 mil millones, tres reformas tributarias, con los cuales se haría frente a los problemas de financiamiento del gasto público, pagando deuda. Este panorama sombrío de las finanzas públicas es la consecuencia de lo que está pasando en el sector privado: empresarios, hogares, ciudadanos, que son quienes financian al Estado, con un gobierno que no se preocupa por la "salud" de sus contribuyentes como si las rentas o la riqueza se obtuvieran por "generación espontánea" y no con el esfuerzo, el trabajo, de quienes día tras día luchan por obtener los recursos para la familia y la sociedad. En cambio y bajo el supuesto de que lo privado es perverso y lo público mejor, invirtiendo los términos de la ecuación, los problemas se enfrentan a diestra y siniestra con reuniones, comités, consejos de seguridad y todo lo que signifique desplazamientos por el territorio, cruzados por actas de compromiso que no se cumplen y así, hasta que se acabe con la generación de riqueza para pasar a ser una sociedad dependiente de los subsidios desvalorizados porque serían fruto de la emisión monetaria sin respaldo.