
'Bandazos'

La política energética de Petro en Colombia enfrenta críticas por sus "bandazos" y desafíos en el suministro de gas natural. La transición energética y la estabilidad chocan, generando incertidumbre.
Desde la llegada de Gustavo Petro a la presidencia de Colombia, el sector energético ha experimentado una serie de cambios y decisiones que han suscitado críticas. La política energética del gobierno ha estado marcada por lo que muchos consideran 'bandazos' en la estrategia para garantizar el suministro, especialmente, de gas natural al país. Uno de los principales desafíos es asegurar un abastecimiento suficiente de gas a un país con crecimiento en su demanda. Durante sus primeros meses de administración, se plantearon metas ambiciosas para acelerar la transición energética, favoreciendo las energías renovables y reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles. Sin embargo, esta visión ha chocado con la realidad inmediata: de la necesidad de gas natural para la generación eléctrica, el transporte y la industria. El futuro del abastecimiento de gas en Colombia bajo el gobierno de Petro permanecerá en la cuerda floja si no se logra un equilibrio entre fomentar la sostenibilidad y asegurar la estabilidad energética. La capacidad del gobierno para manejar estas tensiones y establecer una política clara y coherente será crucial para el bienestar económico del país y la protección del medio ambiente. Hoy, la incertidumbre del sector es mayor. El Gobierno anunció las compras fallidas de gas a Venezuela, luego a Catar y ahora a Panamá.