
Avales, una experiencia en Sucre

Germán Vargas propone reformar el sistema electoral colombiano tras críticas sobre los avales. Busca claridad en otorgamiento de avales, coaliciones y regulación de partidos, ante un proceso electoral "catastrófico".
Por Francisco Montes Vergara El pasado 3 de diciembre el señor Germán Vargas se pronunció en su cuenta X sobre el otorgamiento de avales. Sobre el particular dijo: "Ha llegado la oportunidad para promover una profunda reforma del sistema electoral colombiano… Dar vía al trámite de un nuevo código mediante el cual pueda desarrollarse una profunda reforma que permita aclarar y unificar criterios sobre otorgamiento de avales, coavales, coaliciones, adhesiones, que regule los movimientos políticos, la inscripción por firmas, las reglas básicas de los partidos y asuntos hoy confusos como la doble militancia, la rendición de cuentas, los controles a los gastos de campaña y tantos otros. Pero lo anterior también debe ir acompañado de una gran reforma política que vaya más allá de la arquitectura electoral." Fue un proceso catastrófico en estas elecciones regionales. A pesar de haber sido en un momento cuando en el país se presentaban muchas expectativas por las ideas y manejos de ideologías, no obstante, esto no fue lo importante. Fueron días de construcción de mecánica electoral. Lo demás que se haya podido ver en medios, fue parte del libreto protocolario sobre el cual se acostumbra para adelantar una campaña política. Los avales son un condicionante que incide en la manera de pensar y actuar de una población que puede afectar su identificación de desarrollo social llevándola a tomar una decisión electoral en donde se ponen en riesgo las expectativas de desarrollo económico. Ante la necesidad de visto bueno, para obtener el permiso que le permita a la población creer que un precandidato tiene serias intensiones en participar de un proceso electoral y así lograr dejar a un lado la desconfianza del mismo sobre el interés de querer adelantar por el precandidato un programa de gobierno responsable, se genera la tarea de tocar puertas en el abanico de posibilidades para obtener el aval. Es aquí cuando se consiguen ofertas de diferentes partidos, pero no son garantía. En el entretanto, parte de la población está a la expectativa y en especulaciones sobre cuáles candidatos obtendrán los avales. En ese momento el trabajo de campo y técnico, se reduce a intereses y comentarios sobre poder político. Es el momento de construir coherencia en la arquitectura electoral entre lo que significa desarrollo y el alcance que deben tener los avales sobre ello.