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Opinión

Autismo twittero

Álvaro Bustos González*
Álvaro Bustos González*
Columnista
28 de mayo de 2023

El autismo, un espectro amplio, se relaciona con el narcisismo digital. Políticos como Trump y Petro reflejan este rasgo, usando Twitter para mentir y celebrar triunfos inexistentes, mostrando un preocupante desajuste.

Por Álvaro Bustos González* La palabra autismo, en su acepción clásica, nos remite a una conducta ensimismada, llena de estereotipias, con dificultades para la comunicación social. Hoy se sabe que el espectro autista es amplio, que involucra niños y adultos, que se considera un síndrome y que cada una de sus variantes tiene matices más o menos definidos, cuyos contornos se perciben menos difusos que en el pasado. El hecho de pronunciarse por twitter y hacerlo de manera sistemática, borrando las ligerezas o inexactitudes que ahí quedan consignadas como expresión de un carácter irreflexivo y exhibicionista, hace parte del narcisismo contemporáneo, cuya tubería son las redes digitales. Aquello de que lo que no se publica no existe es verídico en este mundo de tonterías en que lo dicho no vale por sus contenidos sino por el número de retuits que provoque. Gobernantes como Donald Trump y Gustavo Petro, que han dado muestras de utilizar esa herramienta de forma compulsiva, quizá solo reflejan una faceta del autismo que consiste en escucharse a sí mismos y en proferir mentiras de cabo a rabo, sin inmutarse siquiera, como es propio de los megalómanos. El uno es un troglodita republicano; el otro un dinosaurio salido de las luchas revolucionarias de mediados del siglo pasado que se aferra con obstinación a prejuicios ideológicos que nunca han sido probados empíricamente. O sí: la ausencia de libertad en Cuba, Venezuela y Nicaragua demuestran la real naturaleza de aquellas sangrientas utopías. Hoy no puede considerarse progresista la abolición de la democracia ni la perpetuación de los gobernantes en el poder, aunque enarbolen de labios para afuera banderas identitarias supuestamente incluyentes. Esos impulsos de comunicar meras sugestiones o de pretender gobernar a través de breves y deshilvanadas peroratas, esa tendencia acrítica a celebrar triunfos inexistentes o a proclamar falsas verdades, son propios de individuos desajustados. El anuncio, con bombos y platillos, del inexistente cese al fuego con la guerrilla terrorista del ELN, y el anuncio del hallazgo de los niños siniestrados, sanos y salvos, en las selvas del Caquetá, son una muestra fehaciente de ese desajuste. Y si a eso le agregamos el autoelogio por la reducción de la pobreza con base en una encuesta de mayo y junio del año pasado, cuando el gobierno actual no se había posesionado, el desajuste rebasa sus propios límites para llegar a la estolidez sin fronteras. Decano, FCS, Unisinú -EBZ-.