
Austeridad señor Presidente

El economista Carlos Hernández critica la gestión económica del presidente Petro. Cuestiona reformas laborales y de salud, además del "despilfarro", instando a la austeridad y transparencia.
Por Carlos Hernández Cuando terminé mis estudios de Economía, al año siguiente en 1981, el Doctor Elías Bechara abuelo del actual gobernador, gran visionario de la educación en Córdoba que había fundado hacía 6 años la Corporación Universitaria del Sinú hoy Universidad del Sinú, me contrató como profesor catedrático, dictando la cátedra de matemáticas financieras a la par que ejercía como instructor de tiempo parcial en el Sena. Recuerdo que la sede era la esquina de la calle 29 con carrera 3, el mismo doctor Elías se encargaba de estar atento de proveer del mobiliario y la iluminación de los salones porque aún eran incipientes y un tanto oscuros los espacios en donde nos tocaba dictar las clases. A la par que me desempeñaba laborando para otras instituciones, seguía vinculado a la Unisinú llegando a dictar materias como Principios de Economía, Presupuestos y Hacienda Pública en el último año del pregrado de Derecho, materia que me apasionaba y me sigue apasionando y en donde les hablaba a los muchachos de la austeridad en el gasto para mantener en equilibrio la economía. Tocante a esta materia de Hacienda Pública hoy quiero referirme a nuestro actual presidente Petro Gustavo, ya que no lo veo alineado con ningún pensamiento económico, puesto que la reforma laboral no le apunta a la teoría del pleno empleo de John Maynard Keynes, si tenemos en cuenta que tal como la están mostrando acaba con muchos puestos de trabajo a costa de atornillar a los más cercanos y afines al gobierno y ni se diga de la reforma a la salud que plantea dejar a muchos hermanos colombianos sin empleo con la eliminación de las EPS, lo cual debe ser gradual y pensando siempre en reacomodar a esos futuros desempleados en otros cargos o puestos de trabajo. Tampoco lo veo apuntándole a la teoría de Adam Smith quien sostenía que a través de la economía de mercado se puede alcanzar un bienestar general, donde cada individuo lucha por lograr sus propios objetivos. Estoy de acuerdo con los subsidios pero mesuradamente y estudiando bien a la población objetivo, ya en gobiernos anteriores se cometieron errores entregando subsidios a personas que no lo necesitan, no repita la historia presidente. Presidente Petro usted tiene un revuelto en el tema económico, por algo su exministro de Hacienda Ocampo no le copió, a esto se suma el despilfarro que venimos observando los colombianos. Cuando estuve laborando para la Cámara de Representantes como Jefe de División de Servicios en el período 2002-2003, tuve la oportunidad de conocerlo en su modesta oficina del edificio nuevo del Congreso, usted estaba en medias porque había dejado a un lado los zapatos que seguramente en ese momento no eran los Salvatore Ferragamo, trabajaba en medias talvez por comodidad, es posible que hoy lo siga haciendo así. Me citó porque estaba preocupado por el gasto excesivo de combustible por parte de sus colegas, es decir pedía austeridad en el gasto. Presidente, los colombianos le pedimos mesura y austeridad en el gasto, que sea consecuente con lo que pide, aunque esta información de excesos es la que aparece en los diferentes medios con los cuales está manteniendo constantes peleas, no podemos ignorarla y le daríamos total credibilidad si los colombianos como yo tuviéramos acceso a las cifras que evidencien dichos excesos.