
Atrofia rusa

Un análisis de *The Lancet* compara la esperanza de vida en Rusia versus países occidentales. Los datos revelan notables diferencias, cuestionando modelos sociales y políticos.
Por Álvaro Bustos González En el último número de la revista The Lancet (Marzo 30 de 2024), una de las más influyentes en el mundo de la medicina, Richard Horton hace un análisis comparativo de la esperanza de vida entre diversos países, y comienza invocando los anuncios que se hicieron en la Rusia bolchevique a partir de 1930, cuando se proclamaba ante la faz de la tierra el advenimiento del hombre nuevo, de la nueva sociedad idílica, que prevalecería sobre los escombros del capitalismo y sus miserias. Horton tuvo en cuenta el sexo y la esperanza de vida y, después de casi un siglo, las cifras son elocuentes: para las mujeres, en Rusia, en 2021, la expectativa de vida era de 74.3 años, mientras que en Estados Unidos era de 80, en el Reino Unido de 82 y en Francia de 85.5 años. Esto sin tener en cuenta que, por los calores derivados del cambio climático, el consumo de vino tinto en Francia se redujo en un 30% en los últimos decenios. Sólo para recordar la bondad de los taninos. En el caso de los hombres ocurrió algo similar. En Rusia la esperanza de vida de los varones en 2021 era de 65.5 años, en Estados Unidos de 74.3, en el Reino Unido de 78.2 y en Francia de 79.6 años. Como quien dice, 9, 13 y 14 años de diferencia, lo que, aun para las mentes más obcecadas, debería tener un significado elemental: se vive más, y probablemente mejor, en medio de la libertad y la opción de desarrollar el albedrío al tenor de anhelos y capacidades propias, y no a la sazón de los caprichos o dogmas de un mandamás y su camarilla, que disponen de la vida ajena como si de marionetas se tratara. Herederos de aquellos delirios en este lamentable traspatio latinoamericano, todavía hay quienes se hacen lenguas por la medicina y la educación en Cuba, como si de algo excepcional se tratase, o vociferan contra el imperialismo norteamericano, a la par que, faltos de dignidad, se someten al oprobio de los dictadores, como si la naturaleza hubiera sublimado el despotismo de hombres sin escrúpulos para entregarles por siempre las llaves de un reino quimérico, plagado al fin y al cabo, y para siempre, de individuos enajenados por el poder. *Decano, FCS, Unisinú -EBZ-.