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Opinión

Atención en salud: peor

Édgar Arrieta González
Édgar Arrieta González
Columnista
11 de julio de 2024

La atención médica en Colombia enfrenta un deterioro alarmante, con hospitales y centros de salud en crisis. Falta de recursos, priorización asistencial y trato inadecuado agravan la situación.

Por Édgar Arrieta González La situación médica y sanitaria del país, igual a la social se ha ido deteriorando aceleradamente en lo que respecta a la prestación del servicio en las entidades oficiales y privadas. Para ninguno de los problemas vigentes se vislumbra solución alguna. Es palpable hoy día que, la sociedad colombiana se encuentra cada vez más deteriorada por los efectos de la violencia y sobreexplotación generadoras de la miseria, ignorancia y las enfermedades. No se trata de enjuiciar a nadie en particular, no es la idea, sino al conjunto de circunstancias en las que nos encontramos y que son las que hacen que la atención médica en los hospitales, centros y puestos de salud, así como también las cuestionadas IPS y EPS, sean actualmente lo que son. La meta fundamental de la medicina es el mantenimiento de la salud con el objetivo de conservar en buen estado nuestro cuerpo, es ajena a los programas en su mayoría adoptadas por las diferentes administraciones, ya que es una medicina más asistencial que preventiva. A lo anterior le sumamos los raquíticos presupuestos asignados a estos centros hospitalarios, en nuestro país, son más los que han cerrado que los que se encuentran en funcionamiento para el servicio comunitario y los que sobreviven dan lástima, solo basta con mirar las urgencias, donde los usuarios tienen que aportar desde una gasa y si carecen de recursos económicos tienen que hacer las miles peripecias para conseguir los medicamentos formulados ya que la mayoría de las veces no se encuentran en las farmacias a reclamar. Tengamos en cuenta que los que acuden a estas entidades son personas del estrato 1 y 2, es decir, su capacidad económica es prácticamente nula. También se hace necesario educar y concientizar al personal de atención al usuario en cuanto al trato que como humanos se merecen los pacientes que desafortunadamente se ven en la necesidad de acudir a estos centros con la esperanza de ser atendidos como seres humanos e hijos de Dios y no como desechos sociales. La ciencia médica poniendo en práctica el Juramento Hipocrático, debe desprenderse de los intereses económicos y dedicarla a salvar vidas, a prevenir enfermedades al ser humano. Es lastimoso que en estas entidades se haya perdido la simplicidad ya que infortunadamente se ha perdido la relación paciente-médico, hoy es cliente-médico. La confianza en el médico es un factor psicológico, en ocasiones decisivo para la sanación del paciente. Se ha roto la comunicación y no hay drogas para restablecerlas.