
Aspiraciones transformadas en oportunidades

Jóvenes de Sucre exigen inclusión en el Plan Departamental de Desarrollo. Un estudio revela frustración laboral, pero optimismo. Clave: políticas públicas para transformar aspiraciones en oportunidades.
Por Manuel Cadrazco Martelo El pasado 13 de febrero ante la Asamblea del departamento de Sucre, las asociaciones de juventud hicieron un llamado por la plena inclusión el Plan Departamental de Desarrollo y porque el gobierno local abogue para que Sucre participe activamente en el Programa Nacional de Juventudes. Este llamado demuestra nuevamente lo importante que serán los jóvenes en el marco de los nuevos gobiernos a nivel territorial y por qué es clave una política pública de juventud sólida. Ante problemas que afectan típicamente a los jóvenes, como la deserción escolar, el desempleo o la precariedad laboral, es muy común escuchar explicaciones como "los jóvenes de hoy están perdidos", "no saben lo que quieren" o "no se esfuerzan lo suficiente". Etiquetas que, a luz de los datos, no son del todo ciertas. El Banco Interamericano de Desarrollo ha realizado un estudio que explora cómo viven los jóvenes sus primeras experiencias laborales y mide la brecha entre sus aspiraciones y la realidad del mercado laboral; a través de grupos focales y de encuestas a más de mil jóvenes en Latinoamérica, los resultados son interesantes. En primer lugar, los jóvenes viven el proceso de búsqueda de empleo con frustración; si bien la mayoría obtienen su primer empleo entre los 18 y los 20 años, se enfrentan a procesos de búsqueda prolongados y frustrantes; la falta de experiencia y de conocimientos son percibidas por ellos como las principales barreras. Así mismo, el 66% de los que trabajan están insatisfechos con sus empleos, y los principales motivos por los que quieren cambiar de trabajo son el salario y la poca vinculación entre sus ocupaciones con lo que estudiaron. A su vez, más del 80% de los jóvenes expresan deseos de recibir más capacitación laboral. Sin embargo, la mayoría de los jóvenes son optimistas en cuanto al empleo que esperan alcanzar en el futuro; el 65% de los jóvenes aspira a tener un empleo de alta calificación en 5 años, pero en realidad solo 20% de la población de esa edad lo logra. Algunas propuestas para orientar políticas públicas de impacto que ayuden a convertir las aspiraciones en oportunidades son el asegurar trayectorias educativas completas para los jóvenes, proveer información y orientación, capacitando en habilidades concretas cuando se está por finalizar la secundaria u otras instancias educativas; ejemplo de esto es la formación TIC. También la creación de incentivos en la contratación de jóvenes por parte de empresas y así crear más primeros empleos de calidad.