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Opinión

Arte, cultura y turismo: la verdadera esencia de nuestra tierra

Pablo César Villadiego Brun
Pablo César Villadiego Brun
Columnista
14 de agosto de 2023

Montería enfrenta desafíos como el desempleo juvenil, pero posee un gran potencial cultural y artístico. Un plan estratégico podría impulsar la economía y combatir problemas sociales, transformando la ciudad.

Por Pablo Villadiego Brun Si no planeamos en el próximo cuatrienio un gran despliegue cultural, artístico y deportivo en Montería, que articule la urbanidad con la ruralidad; perderemos lo que hemos ganado en competitividad. Peor aún, no lograremos activar la economía popular, la generación de empleo, el potencial turístico a nivel nacional e internacional, la creación de empresas y la posibilidad de alejar a nuestros niños, jóvenes y adultos de la drogadicción, el alcoholismo, la delincuencia común y las enfermedades asociadas a la salud mental. Sin temor a equivocarme, nuestra Montería, la de las canchas de barrio, de las escuelas artísticas que surgen de las propias comunidades, la de los talentos que en el anonimato sueñan con una oportunidad para surgir; es una de las ciudades de la costa Caribe con mayor diversidad de aptitudes por explotar. Y para esto no se necesitan encuestas que lo validen, solo con adentrarse en las comunidades podemos descubrir nuestra amplia y diversa riqueza. Sin embargo, esto se contrasta con una cifra que nos alerta: Montería es la cuarta ciudad del país con mayor desempleo juvenil, alcanzando un preocupante 26.1% según el Dane. Lo que quiere decir que casi el 30 de cada 100 de nuestros jóvenes, entre los 15 y 24 años no estudian ni se encuentran laborando. Lo que deja un gran espacio para el ocio y la incertidumbre de no vislumbrar un futuro con oportunidades. Y es allí donde toman fuerza los flagelos que están atacando a la juventud: la drogadicción, el alcoholismo, la ocupación en actividades ilegales y la pandemia silenciosa que viene haciendo estragos: los trastornos de salud mental. Aunque esta situación es necesaria visibilizarla, en este artículo, no pretendo detenerme en este tema. Pero sí, con preocupación, alzar la mano y pedir la atención de todos los que pueden liderar acciones para que nuestras riquezas no se queden en elogios y se traduzcan en escenarios de transformación para la ciudad. Este es un llamado de conciencia, para que tengamos en cuenta que estamos en un momento decisivo para darle un nuevo rumbo a las políticas públicas, y que estas, tengan un compromiso real y tangible, con el impulso y la preparación de nuestros talentosos ciudadanos. Creo que llegó el momento de redireccionar las miradas hacia convertir nuestros encantos artísticos, culturales y turísticos; que luchan por salir adelante, de forma independiente y sin apoyo representativo del Estado; en un conglomerado de atractivos que ubiquen a Montería en el radar nacional e internacional, para que muchas más personas vengan y conozcan de nosotros, de nuestra sazón como herencia generacional, que nos permite ofrecer una de las mejores gastronomías; de los múltiples talentos, que con la preparación idónea pueden llegar a ser como las figuras que hoy nos enorgullecen como monterianos, pero sin todas las afugias que han tenido que pasar para lograrlo. Y hablar de un despliegue turístico y artístico en Montería, es hablar de soluciones para esas problemáticas que hoy nos preocupan a todos: el desempleo, la falta de ingresos en las familias y una crisis económica global. Pues al potenciar nuestra mayor riqueza, que es la cultura, activamos el sector hotelero, gastronómico, comercial, generando más oportunidades de empleo formal; fortalecemos la economía popular, lo que se traduce en mayores ingresos para la familia y abrimos una vitrina al mundo para que transformemos la preocupante estadística de desocupación juvenil, en un indicador que nos ubique, con cifras que lo soporten, como la cuna de múltiples talentos de talla internacional en diversos sectores. Y a todas esas personas que hoy se sienten olvidados, decirles que muchos también nos sentimos orgullosos de su talento y queremos apoyarles y retribuirles, no solo con aplausos y agradecimientos, sino vinculando a la sociedad a que juntos hagamos más por Montería.