
Áreas metropolitanas de Córdoba

Montería, epicentro económico y demográfico de Córdoba, se transforma en ejemplo para otros municipios. Su desarrollo, impulsado por sectores clave, inspira iniciativas de integración metropolitana.
Por Fernando Negrete M. Montería tiene el 28% de la población del departamento de Córdoba y el 31% de su economía y a lo largo de los últimos 20 años, a raíz de su transformación apalancada en sectores como el educativo, comercial, salud, construcción y obras públicas, que le han cambiado su fisonomía y aumentado sus actividades recreativas, deportivas y en conjunto la vida social, replicada de Bogotá en su etapa fulgurante de los noventa y primera década de este siglo, surge hoy como ejemplo para el resto de municipios de Córdoba. De hecho, el cierre de vías frente a las iglesias y los bolardos como separadores de pasos vehiculares o peatonales, las réplicas de la Villa Olímpica en los municipios, la pavimentación de las calles y la construcción de rondas y mejoras en los parques y la idea del área metropolitana entre Montería y Cereté por su cercanía y altas posibilidades de desarrollo y que finalmente se concretó con la policía metropolitana agregándole los municipios de San Pelayo, Ciénaga de Oro y San Carlos, son espejo para el resto de municipios. Estos atisbos de integración que no se han podido formalizar y menos realizar entre departamentos y municipios del país, se despertó localmente con la iniciativa del área metropolitana de Montería que va por un tercio de los municipios del departamento que han dicho sí y que ven en la capital el eje nucleador para seguir emulando los logros alcanzados por esta en las últimas dos décadas. En estos asuntos de la integración debe quedar claro que la sola denominación no es suficiente, requiriéndose un gran esfuerzo y compromiso por parte de quienes suscriben los acuerdos, para convertirse en una fuerza ejecutora que depende más de la gestión propia, aún en el tema de recursos, que en los aportes que otros hagan por la "causa", lo que significa que el desarrollo no llega de otras partes o por otros agentes, sino del trabajo que realicen sus propios habitantes. De todas formas y antes que otros municipios se plieguen a este "torrente" de áreas metropolitanas lideradas por Montería, hay que tener en cuenta que la cercanía es un factor que no se debe desestimar; por el contrario, es como el epicentro de las áreas metropolitanas y está asociado a compartir bienes y servicios, que las administraciones públicas deben liderar para obtener los beneficios de las externalidades positivas de los proyectos. La elaboración de los planes de desarrollo es el momento para que departamento y municipios prioricen las obras o proyectos que puedan desarrollar de forma conjunta, como aquellas vías que integren más los mercados locales, los acueductos y alcantarillados que no tienen nuestros pueblos, las viviendas que hacen falta y ante todo, la gestión pública discreta y eficiente porque esto es en "concreto".