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Opinión

Arbolito lindo de Navidad que floreces los 24

Valmiro Sobrino Oliveros
Valmiro Sobrino Oliveros
Columnista
20 de diciembre de 2024

José Barros, gigante de la música colombiana, creó "Arbolito de Navidad" hace 70 años. Este villancico, cantado por Tito Ávila, celebra la tradición navideña y sus valores.

Por Valmiro Sobrino Oliveros A orillas de ese Magdalena tan caudaloso como su prodigiosa mente (más de 800 canciones creadas), en El Banco, nació este gigantesco poeta cuyas canciones en todos los géneros han trascendido en el universo y cantadas por los mejores artistas del mundo. José Benito Barros Palomino crea "Arbolito de Navidad" casi que ahí mismo y de urgencia en los estudios de Discos Victoria en la Navidad de 1951. Tito Ávila, cantante Barranquillero, fue llamado de urgencia a cantarla y, como grupo de acompañamiento, contó con el apoyo de Bovea y sus vallenatos. El maestro José Barros la compuso ahí, en los estudios de grabación, hace 70 años. Diciembre es el mes en la tradición cristiana del mundo occidental del nacimiento de Jesús en Belén de Judea el 25 de diciembre del año 1 a.C. Los textos del Nuevo Testamento, Las Siete Cartas de Pablo consideradas auténticas y el evangelio más antiguo, ni el de Marcos aportan una fecha exacta; se sabe que nació en tiempos de Herodes El Grande. La elección de ese día se debe a que era la fecha de la fiesta del "Sol Invicto" y Jesús era ese nuevo Sol que venía a iluminar el mundo y por eso congrega a las familias a su alrededor simbolizando una luz radiante de vida, de optimismo y de amor en presencia de Jesús como si este fuese el padre tutelar que convoca a sus hijos en un esotérico misterio que solamente ocurre en diciembre. La Navidad reafirma nuestra cultura judeo-cristiana que está cimentada sobre valores inestimables que debemos preservar como un patrimonio intangible que conforma los cimientos mismos de nuestra civilización y configura una cosmovisión de nuestros valores filosóficos, estéticos, de nuestra música y arte, plintos de nuestra existencia. Hoy, cuando los músicos y la música han desaparecido porque esta ya no es un arte sino un vulgar negocio de la sociedad de consumo, ese villancico del maestro José Benito Barros recobra vida y junto con muchos otros rebosarán de alegría nuestros espíritus. ¡Que las luces, las campanitas, la Estrella de Belén, la música navideña y el brindis en las familias de todos ustedes alegren eternamente sus corazones!