
Apuntes en seguridad: extorsión

La extorsión silencia a Sincelejo y el Caribe colombiano, forzando cierres y exilio. El miedo a denunciar y la falta de apoyo alimentan este delito que urge combatir.
Por Manuel Andrés C. La extorsión en Sincelejo, el departamento de Sucre y la Región Caribe colombiana es casi que un enemigo silencioso, aunque sus estragos son gigantes en cuanto al deterioro no solo de la integridad de familias, sino de la percepción de inseguridad que genera incluso en barrios enteros. Este año, en Sincelejo han cerrado alrededor de 30 tiendas y establecimientos de comercios y en ciudades como Barranquilla comerciantes han tenido que salir incluso de la ciudad. Una de las razones por las cuales la extorsión persiste en nuestras comunidades es el temor arraigado entre las víctimas a denunciar estos delitos, las amenazas de represalias, tanto para ellos como para sus familias, generan un ambiente de silencio y complicidad que favorece a las bandas. Por eso, es imprescindible implementar mecanismos que faciliten la denuncia segura y confidencial como líneas telefónicas anónimas locales y plataformas en línea protegidas. Además, es necesario garantizar que aquellos que decidan denunciar reciban el apoyo y la protección necesarios, brindándoles confianza en el sistema de justicia. Para fortalecer la capacidad de respuesta contra la extorsión, se debe acompañar a las comunidades afectadas para que se organicen y colaboren en la prevención de este delito. La creación de redes de apoyo comunitario, donde los vecinos trabajen juntos para identificar y abordar las amenazas, puede ser una estrategia efectiva. La formación de comités de seguridad ciudadana, compuestos por líderes locales y ciudadanos comprometidos, puede ayudar a diseñar e implementar soluciones adaptadas a las necesidades específicas de cada área. Sin embargo, para lograr un impacto significativo, es fundamental contar con la colaboración activa de todos los sectores de la sociedad, que sientan que la institucionalidad las respalda. La lucha contra la extorsión no puede ser responsabilidad exclusiva del gobierno; requiere la participación del sector privado, las organizaciones no gubernamentales y la ciudadanía en general. Establecer alianzas estratégicas que promuevan la cooperación y el intercambio de recursos entre estos actores será clave para desarrollar e implementar medidas efectivas de seguridad. En resumen, promover la participación ciudadana en la prevención y denuncia de la extorsión es una estrategia fundamental para combatir este delito de manera efectiva. Al fortalecer la confianza de la comunidad en las instituciones, crear redes de apoyo y colaboración, y fomentar la responsabilidad compartida entre todos los sectores de la sociedad, podemos construir un entorno más seguro y resiliente para todos los habitantes de Sincelejo, Sucre y la región caribe colombiana.