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Opinión

Año de júbilo

Ensuncho De La Bárcena
Ensuncho De La Bárcena
Columnista
3 de enero de 2025

San Marcos del Caribe celebró un fin de año jubiloso. Música, baile y armonía unieron a la comunidad en eventos gratuitos, demostrando el poder del arte.

Por Ensuncho De La Bárcena En San Marcos del Caribe el fin de año estuvo marcado por el Júbilo. Dulce palabra que se deriva del latín “iubĭlum” y que traduce viva alegría, manifiesta con signos exteriores. Como la ejemplar Porrovía que disfrutamos el sábado en Calle Larga y el Concierto del Pueblo que vivimos el lunes en la Plaza Benjamín Porras. Lo del sábado fue sublime. Cientos de familias gozando de la música más bella del mundo, en paz y armonía, con velas en la mano. Todos con ganas de saludar, abrazar y bailar, a lo largo de cuatro cuadras y cinco bandas: la San Juan de Caimito, la Dinastía de La Ye, la Sensación de Colomboy, la 11 de Noviembre de Rabolargo y la 25 de abril de San Marcos. Comprobando que el arte une lo que la política y la economía separan. ¡Cuatro horas al aire libre, gratis y sin necesidad de otra música! El lunes disfrutamos de otra fiesta gratuita e inolvidable que comenzó con las bendiciones del padre Édgar Sarmiento, Párroco de la Santísima Trinidad, y continuó con las alabanzas de Yashira Causil, las décimas del maestro Santana Cotera y Libardo Pérez; el bullerengue de Song Afro con la voz de Heilyn Gil acompañada de la Tuna Sanmarquera, las cumbias de Son’s pa Gozá, el vallenato de Lidis Álvarez, Papi Ortiz y Édgar Díazgranados, la champeta del DJ Wilfran Osorio, los majestuosos porros de la Banda San Juan de Caimito y la inmortal música sanmarquera de la Orquesta de Juan Piña, con el clarinete del gran maestro Carlos Piña. Especial reseña merece el homenaje a Edilberto Pacheco, nuestro panadero de toda la vida. Noble acto de generosidad de un reconocido abogado, empresario y filántropo, que reunió a más de cinco mil personas en la Plaza, sin intenciones políticas, económicas ni partidistas. Es decir, sin riñas, peleas ni discordias. Nuestro pueblo se lució y merece una ovación, con toda la admiración y todo el amor. Feliz comienzo de un año que está marcado, gracias a Dios y la Virgen, por la Bendición, la Gracia y el Milagro. Por eso es Año de Jubileo. Esta linda palabra, cercana al Júbilo, proviene del latín tardío "iubilaeus", y este del hebreo šĕnat hayyōbēl, literalmente 'el año del ciervo'. Para nosotros, los cristianos católicos, significa indulgencia plenaria, solemne y universal, concedida por el Papa en ciertos tiempos y en algunas ocasiones. Los hablantes de nuestra lengua prodigiosa llamamos así al aniversario de un acontecimiento notable o a la entrada y salida frecuente de muchas personas en una casa u otro sitio. ¡Bendiciones infinitas para todos en 2025! Amén.