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Opinión

Amor filial. ¿Incondicional o tóxico?

Susana Viera
Susana Viera
Columnista
27 de agosto de 2023

El amor, un sentimiento complejo, especialmente el filial. ¿Cómo amar ante actos terribles? Reflexiones sobre el amor de padres a hijos, la moral y la sociedad.

Por Susana Viera Dicen que el amor es una decisión. No estoy de acuerdo. En asuntos del amor, estoy convencida de que no se decide a quién amar. Se decide vivir, respetar y enarbolar el amor hacia lo amado. A partir de allí, construir o destruir experiencias o historias de vida. Pensar que hay tantas formas de amar como personas en el mundo es complejizar mucho más el concepto "amor". Ciertamente, hay demasiados matices en un sentimiento tan común como Amar. Además, podemos hacerlo de muchas formas, desde que nacemos hasta el final de nuestra vida. Podría pensarse en tipos de amor más complejos que otros. Los científicos, los humanistas, los analistas, los religiosos y muchos más han dedicado esfuerzos extraordinarios para descifrar cómo funcionan los sentimientos en el ser humano, y seguimos bajo estudio. Pero ¿qué sucede cuando se cuestiona el amor, bajo la moralidad, las imposiciones sociales y el poder? Dos situaciones mediáticas muy particulares, me llevan a plantear la pregunta más elusiva: ¿qué haría yo, si estuviera en su lugar? Cuando se trata del amor filial, cómo una madre puede y debe, lidiar con un hijo al que ama, después de conocer que es un ser, capaz de asesinar y desmembrar a otro ser humano. O cómo un padre puede apartarse de su hijo, bajo el argumento de que no estuvo bajo su crianza, frente a hechos públicos que demuestran que ese hijo ha infringido la Ley. La vida en su totalidad puede ser observada, examinada y analizada bajo dos puntos de vista: lo general y lo particular. Es decir, las reglas y las excepciones. Bajo un marco general, los progenitores debemos amar a nuestros hijos, y este amor filial se supone irrestricto, infinito e incondicional. Ahora bien, si así funciona, ¿por qué la sociedad pretende por un lado que una madre se aparte de su hijo, y por otro que un padre se someta al fuego por los pecados de aquel? No cuestiono a los progenitores que son capaces de abstraerse de la maldad de sus hijos y amarlos sin medida. Mi morbosidad humana solo llega hasta cuestionar a esos hijos, como seres individuales y responsables de sus actos. Finalmente, ¿quiénes somos para cuestionar el amor filial? El amor filial es el sentimiento que une a padres y madres con hijos, y se amplía su espectro a hermanos, abuelos, tíos y sobrinos. Cuando es real, positivo y verosímil es el vínculo terrenal más duradero, permanente y sostenible. Podría matar o morir por uno de mis hijos. Pero, ¿hasta dónde lo que hacemos por nuestros hijos es incondicional o tóxico? No encuentro respuesta.