
Algo debe pasar

Un billón de pesos desaparecido en Colombia desata un escándalo. La corrupción, que involucra a varios partidos, y la lentitud de los organismos de control, generan polémica.
Esto ratifica que la corrupción no distingue partidos, la mayoría cayó en esas 'prácticas'. En cualquier país del mundo donde su Presidente diga que no se conoce el paradero de un billón de pesos sería un escándalo monumental, pero en Colombia se hizo público que ese dinero no se sabe en qué se invirtió y todo sigue igual. El presidente Gustavo Petro sin estupor reveló que a Santander se giró esa gruesa suma de dinero y no pasa nada, esa se convierte en otra prueba más de la lentitud con la que los organismos de control actúan ante semejante hecho. Este tipo de acciones irregulares no se pueden pasar por alto y más aún cuando al frente del Gobierno está un mandatario con absoluto control de todo lo que sucede en su entorno y más aún cuando es él quien llevó a sus cargos a los funcionarios que hoy están inmersos en todos los escándalos, que parecen no tener límite en la administración Petro, donde una polémica supera a otra. Un billón de pesos no se puede perder en un abrir y cerrar de ojos. Algo debe pasar y los organismos de control, así como los judiciales son los encargados de llegar hasta las últimas consecuencias para que a los responsables les caiga todo el peso de la ley.