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Opinión

¿Al Congreso o a la Casa de los Famosos?

Arianna Córdoba Díaz
Arianna Córdoba Díaz
Columnista
31 de octubre de 2025

Si en Colombia las cosas siguen como van, en las elecciones para el Congreso de la República de 2026 los votantes nos enfrentaremos a tarjetones que más parecerán un casting para 'La Casa de los Famosos' que un documento con candidatos al Senado y a la Cámara de Representantes.

Bien es cierto que nada les prohíbe a los influencers, youtubers, tiktokers o "creadores de contenido" —como prefieren que los llamen— aspirar a una curul en el Parlamento colombiano, pero también es cierto que su labor a través de las redes sociales no garantiza que su desempeño a la hora de legislar vaya a ser exitoso. Tengan en cuenta que en el Congreso no se cuentan los "likes". Esta no es una situación nueva. Desde hace varias elecciones personajes de la farándula, del deporte y de las artes en general han aspirado a estas corporaciones. Varios de los que han sido elegidos han ejercido sus funciones de manera ejemplar —y hasta admirable—, pero otros han dejado mucho que desear. Y para las elecciones del próximo Congreso ya comenzaron a proyectarse "figurines" de las redes sociales cuyo único mérito ha sido el ciberactivismo o tutoriales de maquillaje. Lo más preocupante no es que otros de sus colegas, quizás en una mala interpretación de benchmarking, quieran también postularse, sino que sus seguidores terminen yendo a las urnas a votar por ellos y los lleven a asumir un cargo para el que no están preparados. Más allá del riesgo que supone para un país elegir como parlamentarios a personajes que no cuentan con los conocimientos y la preparación para ello, es también una alerta para los ciudadanos que sí se han preparado, que sí tienen la vocación política y que quieren, desde el Congreso, hacer un trabajo juicioso y serio: miren más detenidamente estos espacios digitales en los que están conectados 24/7 sus votantes o potenciales votantes y no los empleen para publicidades genéricas, sino que produzcan contenidos de valor, realmente útiles, que los lleven a ganarse el favor de estas audiencias.