
¿Ahora quieren y ofrecen confianza para Sucre?

La desconfianza en Sucre, arraigada por años, impulsa a la población a prácticas como la venta del voto. El subdesarrollo y la falta de inversión agravan la situación, según un análisis económico.
Por Francisco Montes Vergara En el departamento de Sucre la confianza se perdió desde hace varios años. Esta falta de confianza ha derivado y obligado a la población a moverse solo con incentivos inapropiados y en su defecto la única motivación que sienten es vender el voto. Para hablar de la confianza que se necesita en el departamento, sobre la cual tanto hablé siendo precandidato a la gobernación de Sucre, es totalmente indispensable tener claro principios de la ciencia económica para hacer realidad las ideas y hablarle con sinceridad al pueblo sucreño. El subdesarrollo tiene sumido al departamento en la desconfianza y la pobreza. Parte de ello es producto del círculo vicioso producido entre desconfianza, falta de inversión, desempleo, engaños, incumplimientos y manejo de campañas con dineros ilegales. Asimismo, la costumbre de empezar las campañas faltando tres meses para las elecciones, solo porque es más interesante hacer el espectáculo político. No realizar un trabajo enfocado en la construcción de soluciones y analizando las fallas técnicas en el terreno, crea un gran vacío económico y posteriormente político, toda vez que sin ello no se logran verdaderos resultados económicos. La presentación de un documento llamado "Plan Departamental de Desarrollo" ante la Asamblea departamental, no es garantía de desarrollo económico. Es algo demostrado desde las investigaciones que realizan los economistas dedicados y preocupados verdaderamente por la aplicación de la economía. Es indispensable aprovechar los beneficios que se pueden obtener desde la teoría económica y más aún hoy cuando la economía de la información y del conocimiento marca el camino en el siglo XXI para que los países avancen en el desarrollo. Mientras existan menos ingresos y deficientes oportunidades de empleo, más será la desconfianza de los sucreños sobre sus instituciones y dirigentes políticos. De nada sirve proponer proyectos para mejorar las condiciones de la mujer, la niñez, los adultos mayores o la productividad, si se desconoce el mecanismo y los medios para aplicar y desarrollar las teorías de la ciencia que indican cómo crear fuentes de empleo y mejora de ingresos. Ante la complejidad que se ha creado en Sucre por la acumulación de necesidades históricas y el crecimiento de la población, el hecho de armar un espectáculo político y pronunciar un discurso en medios y tarimas, no serán el tornillo que se requiere mover y menos aún el que genera la confianza.