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Opinión

Aguas íntimas

Álvaro Bustos González*
Álvaro Bustos González*
Columnista
17 de noviembre de 2024

Un nuevo poemario erótico desafía las normas actuales. "La intimidad de tus aguas" rescata el romanticismo y la pasión, explorando la expresión del deseo masculino.

Por Álvaro Bustos González* Grata sorpresa me llevé el día en que el doctor Orlando Villarreal Chevel, en obediencia a su padre, el poeta Miguel Ramón Villarreal Atencio, me hizo entrega de un poemario, uno más de los varios que ha escrito el autor, preguntándome si me gusta la poesía. Al leer en la dedicatoria, luego del cordial preámbulo, "estos versos que asomados al poema, se aferran al amor", me puse a mirar de un tirón ese homenaje, ya en desuso, al cuerpo de la mujer y lo que él despierta en el hombre, en este caso en el artista, para plasmar con delicadeza y audacia unos sentimientos eróticos explícitos, francos, sin inhibiciones. Al mirar algunas ilustraciones en el libro, que parecerían surgir del carboncillo de Luis Caballero, evocadoramente sensuales, no dejé de pensar en lo disruptiva (para usar un vocablo de moda) que puede llegar a ser la poesía erótica heterosexual en la época actual, cuando los instintos del varón y su proverbial galantería han sido satanizados, atribuidos a un patriarcalismo machista y autoritario que solo busca someter al objeto de sus anhelos al escarnio del sexo no consentido, para seguir teniendo a la mujer, que hoy se considera pura y casta por naturaleza, libre de turbios pensamientos, siempre víctima del ogro rudo que la asecha sin piedad. Por supuesto que estos versos de "La intimidad de tus aguas" portan un valor y un significado en el que, en momentos de indiferenciación sexual, ellos contribuyen a resarcir el romanticismo y la pasión de tiempos idos con la que el hombre le expresaba a su amada, en un lenguaje seductor, cuánto amor y pasión le despiertan sus labios, sus caderas y el manantial de su flor. Ojalá que ninguna nínfula se afecte con los versos y las imágenes erótico-sexuales que emanan de esta obra del bardo Miguel Ramón Villarreal. Casos se han visto. Dejen que los poetas se expresen, que arrastren su lira junto con sus ilusiones atormentadas y sus sueños húmedos. No todo puede ser para los no binarios, los travestis, los homosexuales y las lesbianas, que también tienen derecho a ser felices, más faltaba. De lo que se trata es de rescatar para la comprensión humana la existencia de unos hombres en quienes todavía perviven unas hormonas que determinan sus avideces, y que estas bien se pueden proferir con un gesto cariñoso, unas palabras afables y un lenguaje poéticamente cifrado. *Decano, FCS, Unisinú -EBZ-.