
Agradecimiento al año que termina

Pocos días faltan para finalizar el año, y son muchas las emociones y pensamientos que surgen en este período. La sensación del paso del tiempo, los finales, los inicios, las despedidas, suelen movilizar distintas emociones y estados de ánimo. El fin de año nos hace pensar en los encuentros y en los desencuentros, en las alegrías, en las tristezas, en las nostalgias y las ausencias que vivimos en el año que termina, provocando en nosotros una cadena de sentimientos encontrados.
El festejo de fin de año nos pone en contacto con el paso del tiempo, que transcurre obligándonos a dejar atrás el pasado y a proyectarnos hacia el futuro. Tenemos mucho por delante y una historia que nos conecta con el pasado. Entre estos dos polos está el presente, el ahora, el hoy, y desde ese presente podemos reflexionar sobre lo que hemos hecho y lo que haremos. Cada año que cierra en nuestras vidas es una excelente oportunidad para decir gracias, independientemente de cómo cataloguemos que ha sido el año transcurrido. Siempre podremos agradecer por la oportunidad de seguir viviendo, de disfrutar, de gozar, de reír, de llorar, de sentir y de poder decidir. Gracias por aquellas personas que conocimos en este año, por los que cumplieron su ciclo en nuestras vidas y se fueron, y por aquellos que siguen siendo parte de nuestras vidas. Gracias por aquellas palabras duras que nos hicieron crecer, por los desencuentros y el dolor que vivimos, por la soledad, las dificultades, por todo lo que nos acercó a nosotros mismos, nos hizo madurar y ser una mejor persona. Agradecer implica no solo pensar en lo que pasó este año en nuestra vida, sino darle un significado positivo a todo lo vivido. Agradece los errores, las lecciones y lo que no salió como querías. Los errores te hicieron más inteligente y los fracasos más humilde para aceptar que no somos perfectos, pero que lo importante es no dejar de intentarlo. Todo lo que pasó era necesario para que hoy seas la persona que eres; confía en que estás justo donde tienes que estar, y que todo se va a acomodar de la mejor manera para que sigas creciendo y te puedas convertir en la mejor versión de ti. Por último, no me queda más que desearles un próspero año nuevo colmado de bendiciones y alegrías y que todos aquellos obstáculos que se les presenten en el futuro sirvan para que crezcan como personas. TE DESTACAMOS Aprende de ayer, vive para hoy, y espera para mañana. Albert Einstein.