Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Afectaciones encadenadas

Olga Lucía Bustamante Madrid
Olga Lucía Bustamante Madrid
Columnista
25 de noviembre de 2023

La acumulación de traumas ancestrales impacta en la sociedad, generando desequilibrio y problemas. La clave reside en la conciencia individual y la sabiduría espiritual para sanar y avanzar.

Por Olga L. Bustamante M. La suma de traumas en grupos sociales, de personas 'traumatizadas' que intentan convivir, da como resultado la sumatoria de vidas golpeadas, heridas, incomprendidas y lastimadas. Aparece de la nada una explicación a la causa del desequilibrio social-político-económico-cultural- religioso. Es la multiplicación exponencial de los problemas no resueltos desde nuestros ancestros. Así vivimos en este planeta, así nos comportamos socialmente. De la noche a la mañana, resurgen repetidamente, sin explicación ni porqués, las consecuencias de experiencias vividas 'sin mala intención ni premeditación', que sabotearon el caminar de otros, que igualmente estropearon su existencia, transmitiéndose una y otra vez en espiral de generación en generación sin encontrar explicaciones ni solución. Ahora parece más claro: Un impedimento para uno mismo, y para el grueso de la sociedad, es la colección de traumas del pasado, hilvanando caminos que se entrecruzan, equivocados, y que crean futuro. Pero… gracias a la perfección de la Creación, existe el Ser individual que siempre, siempre, ha hecho contrapeso a ese comportamiento impuesto desde el exterior de sí mismo. Aquel que se observa, que reconoce los límites personales y de los demás, que escucha su conciencia, que se reprograma y es capaz de perdonarse y perdonar, para restaurar el camino en pro de todos. Sin él, la humanidad hubiese desaparecido cientos de años atrás. Cada época de la historia nos muestra que han existido líderes con corazón e inteligencia, con claridad y filosofía de vida, que han sido puntas de lanza, mostrando verdades irrefutables, utilizando principios rectores, equilibrantes. Algunos de ellos: Hermes Trismegisto, Buda, Sócrates, Platón, Aristóteles, Zenón de Citio, Marco Aurelio, Confucio, Lao Tsé. Todos, a.C. Jesús de Nazaret, Santo Tomás, d.C; entre otros sabios de la humanidad. Estos fueron mirados con gran escepticismo, porque trascendieron la simpleza del pensamiento humano. Señalados de locos, fanáticos o brujos, porque miraron la existencia, desde planos más elevados, que colocan el plano físico en nivel base para empezar. Dice la filosofía Hermética: "El adepto(seguidor, devoto) consiste, no en sueños anormales, visiones o imágenes fantasmagóricas, sino en el sabio empleo de las fuerzas superiores (espirituales) contra las inferiores (mentales y físicas), escapando así de los dolores de los planos inferiores, vibrando en los más elevados. La transmutación (no la negación presuntuosa) es el arma del Maestro." Contraportada El Kybalión La Parodia Divina. Los tres planos físico, mental y espiritual, conforman la existencia humana, y el desconocerlos impide la evolución personal y social. Los traumas o nudos del pasado, se pueden disolver desde la sabiduría espiritual que todo hombre, tiene a su disposición y alcance.