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Opinión

Activando el subdural

Remberto Burgos de la E.
Remberto Burgos de la E.
Columnista
23 de diciembre de 2024

El hematoma subdural, desde Kirchner a Lula, y su evolución médica. De la descripción de Webfer a la terapia endovascular con Onix, un recorrido histórico y terapéutico.

Por Remberto Burgos de la E. De Cristina Kirchner a Gustavo Petro, este en dos oportunidades. De Eduardo Frey a Ronald Reagan. De este a Carter y finalmente el mensaje para Lula da Silva. Cuando ocurre aumenta la presión intracraneal y va descomponiendo al paciente por el dolor de cabeza. Lleras Camargo al venir de Brasil acudió a Jaime Gómez por estos síntomas. Este le diagnosticó colección subdural y viajaron a USA donde fue operado. De regreso a Bogotá le propuso construir el Instituto Neurológico de Colombia y con obstáculos, trabajo, fuerza de voluntad lo inauguraron. Esta institución nació de un sangrado: el subdural de Lleras Camargo y la generosidad de Bertha Puga. Su historia es antigua como los métodos de tratamiento. En 1657 J. Webfer describe un quiste subdural lleno de sangre. Pero Virchow en 1857 lo asimiló con inflamación de las meninges y lo denominó paquimeningitis hemorrágicas: relato sus membranas. Cushing y Putman idearon el primer modelo animal en perro inyectándole LCR y sangre. Se descartó que las membranas fuesen formadas por LCR y otras investigaciones vinieron. La ruptura de las venas puentes su causa. Mucho tiempo recorrido desde "la fuga maligna negra" y como la trepanación los curaba. Tiene dos cápsulas que lo protegen y expanden durante ese período. La cápsula visceral es delgada, se adhiere al parénquima y surge de la escisión dural. La parietal es la membrana externa y nueva. Se llena de neovasos, fibras de colágenos y elastina. Hay vulnerabilidad y distorsión de estos vasos nuevos y abre los caminos terapéuticos que buscan inhibir la fibrinolisis para evitar la evolución en el crecimiento que descomponga al enfermo. Algo interesante, la formación de nuevos vasos en donde ramas de las pequeñas arterias de la meníngea media se conectan con la neovascularización de la membrana externa, se aumenta el flujo sanguíneo y se facilita la expansión de la lesión. Mencionar la terapia endovascular es necesario y sus indicaciones. Nosotros utilizamos Onix, agente degradable y no adhesivo y con el agua se precipita en una solución esponjosa. Hay indicaciones claras: recurrencia de un hematoma subdural ya operado y síntomas leves, aquellos con hematoma de nuevo ya intervenidos próximos a cirugía o cuando se quiere disminuir la incidencia de la recurrencia. Es de anotar que a Lula le hicieron este procedimiento. Lo hemos utilizado en pocas ocasiones y sus resultados son gratos. Diptongo: "viejito apendejao hematoma asegurao". La cirugía, simple y electiva: el tratamiento.