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Opinión

¿Academus, disruptivo?

Álvaro Bustos González*
Álvaro Bustos González*
Columnista
6 de abril de 2025

La Academia de Platón, con raíces en la mitología griega, fue cuna del idealismo. Hoy, la "innovación" en educación olvida la pervivencia del conocimiento.

Por Álvaro Bustos González* Academus es un héroe de la mitología griega, al lado de cuya tumba florecía un bosque, según cuenta la leyenda, en el que Platón, discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles, fundó su Academia, el lugar donde enseñó hasta su muerte los fundamentos del idealismo, su filosofía abstracta, que se recuerda por las sombras que en una cueva unos prisioneros amarrados desde su nacimiento, sin haber visto nunca nada semejante, asimilaban a la realidad. Poco después, en tiempos de Aristóteles, con un estilo que se llamó peripatético, el conocimiento se transmitía caminando, conversando, haciéndole honor a la mayéutica de Sócrates, que consistía en extraer del discípulo sus capacidades intelectuales a través de indagaciones que le permitían dar a luz, como en un parto, sus intuiciones y conocimientos. Era la pedagogía de la época, que no ha perdido vigencia, aunque los afanes disruptivos del presente insistan, bajo la idea obcecada de la innovación, en descubrir el agua tibia. En efecto, la propaganda (toda divulgación interesada está llena de palabras reiterativas y necias) pedagógica de hoy se funda en el insistente estribillo de la disrupción, como si lo transcurrido en 2.500 años de pensamiento no tuviera ningún valor y cupiera, en forma de cachivache inservible, en el cuarto de san Alejo. No es así, para desconsuelo de los innovadores a ultranza. Usted puede deslumbrar con algo novedoso, imaginar que halló la piedra filosofal y tener un rapto fugaz de esplendor espiritual, pero cuando caiga la hojarasca, cuando se disipen las vanaglorias, usted se dará cuenta de que eso que logró no es un invento sino un aspecto más de la pervivencia del conocimiento, puesto que no hay nada más cauteloso que la ciencia (me refiero a todo aquello que, para su elaboración, se afinca en la razón verificable), cuya esencia es la continuidad y la conservación. Coletilla: Lamenté la salida del doctor Jorge Henrique Padrón Mercado de la planta de profesores del programa de Medicina de la Universidad del Sinú. Razones ajenas a su voluntad y a la nuestra así lo determinaron. Jorge H, como le decimos sus amigos, hizo una larga carrera como coloproctólogo en Bogotá, hasta el punto de que acaba de recibir un efusivo reconocimiento a su compromiso y dedicación, inspirador y ejemplo para la excelencia, en el departamento de Cirugía de la Fundación Santa Fe de Bogotá. A él y su familia, las más sinceras felicitaciones. *Decano, FCS, Unisinú - EBZ-.