
A estar preparados

El gobierno Petro profundiza la crisis política. El fracaso del pacto nacional y el hundimiento de la reforma laboral abren un periodo de conflicto y polarización en Colombia.
Las regiones serán las más afectadas con la decisión del Gobierno Nacional. Definitivamente el presidente Gustavo Petro no fue capaz de lograr el pacto nacional que tanto promovió y que incluía a esos sectores políticos con los que ha tenido diferencias de antaño. Sin embargo, en esta semana dejó claro que ese frente de batalla está más abierto que nunca. El hundimiento de la reforma laboral profundizó unas heridas que seguramente no se sanarán en lo que resta del mandato presidencial, porque el gobierno tomó la decisión de dejar todo en manos de la calle, de allí la convocatoria a una consulta popular. Los agravios del presidente a los senadores que archivaron la reforma y la manera despectiva como trato a los mandatarios de las ciudades capitales (alcalduchos), porque no se acogieron al día cívico decretado, son evidencias de que las diferencias parecen ser irreconciliables. El presidente Petro representa todo lo contrario a lo que es un jefe de estado, la unidad de un pueblo, ese permanente choque contra todo es una muestra más de lo complicado que es para él que exista diversidad de pensamiento. Al gobierno se le acabó el mandato, con cerca de 16 meses de finalizar el período, pero así lo decidió su cabeza y ahora serán los colombianos quienes afronten meses de conflictos, polarización y una radicalización del discurso del primer mandatario. Hay que estar preparadados para ello.