
A desbaratar el nido

La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (Ungrd) revive escándalos de corrupción. Acusaciones de "amiguismo" y desvío de fondos ensombrecen la entidad clave en emergencias.
La Ungrd desde hace varios años ha estado en medio de polémicas por sus inversiones. Lo que se está revelando con la contratación en la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo y de Desastres (Ungrd) revive las viejas épocas del desaparecido Fonade, otro nido de corrupción que en su momento se convirtió en la caja menor de los políticos. La Ungrd es una entidad que aborda temas muy sensibles para los colombianos, la gran mayoría de tragedias especialmente, ocasionadas por la naturaleza son atendidas por esa vía, en la que el camino es expedito para poder actuar de una manera oportuna. Sin embargo, lo que se ha conocido que sucedió en el último año es vergonzoso. La Unidad fue tomada por un grupo de ‘amigotes’ cercanos a la familia Petro, muchos de ellos, cordobeses que hoy están en el ojo del huracán. Lo acontecido con la reconstrucción de Mocoa, con ‘Caregato’ en la Mojana, las ollas comunitarias en La Guajira, son solo unos botones de muestra de que esa entidad necesita un revolcón que no sólo debe ser el cambio de nombre como pasó con Fonade, ahora EnTerritorio. No, se necesita que el Gobierno Nacional deje de ver a la Ungrd como la registradora con la que se le pagan los favores a los políticos aliados de quienes necesita sus votos para pasar proyectos en el Congreso.