
11 de septiembre

Hace 24 años, el 11 de septiembre del 2001, la historia de los Estados Unidos cambió. Esa mañana, cuatro aviones comerciales que viajaban desde el noreste de Estados Unidos a Los Ángeles y San Francisco fueron secuestrados en pleno vuelo por diecinueve terroristas de Al Qaeda.
Los secuestradores estaban organizados en tres grupos de cinco secuestradores y un grupo de cuatro. Cada grupo tenía un secuestrador que había recibido entrenamiento de vuelo y se hizo cargo del control de la aeronave. Su objetivo explícito era estrellar cada avión contra un edificio prominente, causando bajas masivas y destrucción en los edificios atacados. El primer avión en alcanzar su objetivo fue el vuelo 11 de American Airlines. Fue estrellado contra la Torre Norte del Complejo World Trade Center en el Bajo Manhattan, de la ciudad de Nueva York, a las 8:46 AM; diecisiete minutos después, a las 9:03 AM, la Torre Sur del World Trade Center fue impactada por el vuelo 175 de United Airlines. Ambas torres de 110 pisos, conocidas como las Torres Gemelas, se derrumbaron en una hora y cuarenta y dos minutos, lo que llevó al colapso de otras estructuras del World Trade Center, incluidos los edificios circundantes que sufrieron daños significativos. Un tercer vuelo fue estrellado a las 9:37 AM contra el lado oeste del Pentágono (sede del Ejército de los Estados Unidos). El cuarto y último avión iba en dirección a Washington; los pasajeros intentaron recuperar el control de la aeronave y finalmente desviaron el vuelo y se estrellaron en un campo desolado en Pensilvania. Según resultados posteriores de los investigadores, el objetivo era el Capitolio de los Estados Unidos. Desde entonces, el mundo cambió y la administración bajo el mando de George W. Bush lanzó una guerra frontal contra el terrorismo e invadió Afganistán y comenzó la cacería contra Osama Bin Laden. El ataque a las Torres Gemelas dejó 3.000 muertos, 25.000 heridos, dañó la economía de los Estados Unidos y hubo una recesión global, aparte de que los Estados Unidos empezaron a perder el respeto mundial que se está viendo en estos días en la guerra que existe entre Rusia y Ucrania, pues ya el país del norte dejó de ser aquella potencia donde el orbe lo escuchaba y le hacían caso y le tenían temor.