Algunos problemas de la riqueza y la pobreza

Algunos problemas de la riqueza y la pobreza

Por Valmiro Sobrino Oliveros

La pobreza en un amplio sector de la sociedad colombiana se erige como un fenómeno mundial. Según el último informe del Fondo Monetario Internacional, Estados Unidos y China, que son las principales potencias mundiales, representan el 45% del PIB del mundo mientras que el continente africano que tiene 52 países, apenas tiene en conjunto un PIB de 2.96%, igual al de un país como Francia con 2.93% e inferior al Reino Unido con 3.37% del PIB mundial.
El PIB de América se reparte así: Estados Unidos tiene el 25.34 del total del PIB de todo el continente americano que es del 33.15%. 30 países de América entre los que está Colombia apenas tienen el 2.07% del PIB mundial. Estas abismales diferencias marcan indefectiblemente la pobreza en el que los enormes conglomerados de hambrientos representan más de la mitad de la población del mundo. América no está tan lejos de África. Haití es el país más pobre del mundo junto con el Alto Volta y Colombia tiene 21 millones de pobres y 9 millones de pobres absolutos.
Nuestra pobreza es estructural. El sector primario de nuestra economía (el agropecuario) no creció nunca a la par de los sectores secundarios y terciarios de la misma. Es un sector deprimido. Mientras que el sector secundario (la industria) y el terciario (bienes y servicios -comercio-) han crecido desmesuradamente, el primario se ha contraído. Es un fenómeno no de Colombia sino del subdesarrollo de Latinoamérica. El economista brasileño Josué de Castro dijo que nuestras economías crecen como un enano con una enorme cabeza y un cuerpo pequeño.
El campo colombiano tiene un profundo problema estructural: el latifundio y el minifundio; ambos caras de la misma moneda; ambos letales para el desarrollo de un país. El 97 de la tierra en Colombia está concentrada en un 3% de la población. El doctor Germán Vargas Lleras escribió el 3 de agosto en un diario nacional: “Desde 2002 coincidimos en que Colombia no puede continuar con más de 20 millones de hectáreas productivas dedicadas al engorde de ganado de pastoreo, y sobre todo al engorde del valor de la tierra en pocas manos; esto tiene que cambiar”.
Hay que romper ese vicioso círculo para poner a producir el campo como lo hacen estados Unidos y Europa. No estoy diciendo que la tenencia de la tierra sea el único factor de subdesarrollo del campo, pero si puede ser el primero y, para acabar la pobreza, hay que elevar al sector primario de la economía al mismo nivel que el secundario y el terciario y entonces, podemos así aspirar a tener un PIB a la par de varias naciones de Europa.

Noticia anterior

Rumbos de nuestra democracia

Noticia siguiente

Guardianes de la verdad

1 Comments

  • Apoyo ese comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.