Obstáculo lo mandó a la eternidad

La vía sin señalización, la falta de iluminación y, al parecer, el exceso de velocidad con el que conducía una moto Honda pudieron ser las causas que se confabularon para que a las 11:46 de la noche del pasado sábado el infante de marina pensionado Javier Ramiro Piedrahita Tatis, de 44 años, perdiera el control del vehículo porque la oscuridad le impidió ver un obstáculo (no se sabe qué) en la vía, y saliera expulsado de este hasta aterrizar violentamente en el carril contrario, golpeándose la cabeza.